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lunes, 2 de septiembre de 2013

In Persona Christi. La Fisonomía espiritual del Sacerdote de Cristo - P. Alfredo Sáenz

In Persona Christi
La Fisonomía espiritual del Sacerdote de Cristo
R. P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ


Presentación de la Tercera edición aumentada de un libro del Jesuita Alfredo Sáenz


La tercera edición aumentada de "In Persona Christi. La fisonomía espiritual del Sacerdote de Cristo", del jesuita Alfredo Sáenz, será presentada el martes 3 de septiembre a las 19 por Monseñor Luis González Guerrico (Rector del Seminario Mayor “Santa María Madre de Dios” de San Rafael) y el Presbítero Francisco Javier Morad (Rector del Colegio San Pablo). 

El prólogo de esta nueva edición, estuvo a cargo del Cardenal Mauro Piacenza quien expresa:

«El volumen “In Persona Christi” del padre Alfredo Sáenz es un libro que ha servido a generaciones de futuros sacerdotes para prepararse a dar el “gran paso” de total generosidad. Es un libro actual para poder entender en profundidad aquello que el seminarista entrega al Señor y todo aquello que le viene dado a cambio. Sólo descubriendo la cualidad de la vida sacerdotal es entonces cuando se refuerza y se vive plenamente la identidad sacerdotal. El autor lo ha experimentado en primera persona y, fruto de su pensamiento de fe y de su amor profundo al Señor, ha escrito el volumen, que es una pauta para descubrir la profundidad del misterio de aquel que es “escogido entre los hombres para servicio de los hombres en las cosas que miran a Dios”».
  
El acto de presentación se llevará a cabo el martes 3 de septiembre a las 19 en el marco de la XXV Exposición del Libro Católico, que se desarrolla en la Casa de la Empleada –Obra de Monseñor Miguel de Andrea-, Sarmiento 1272 Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

jueves, 14 de julio de 2011

Vaticano revela proyecto para evangelizar Europa: Misiones Metropolitanas

 Vaticano revela proyecto para evangelizar Europa: Misiones Metropolitanas


ROMA, 12 Jul. 11 (ACI/EWTN Noticias).- El Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización en el Vaticano dio a conocer hoy un nuevo proyecto que busca volver a evangelizar algunas de las principales ciudades de Europa.

En la edición del 13 de julio del diario vaticano L'Osservatore Romano, el Presidente del dicasterio, Arzobispo Rino Fisichella, señala que "la meta es simple: dar una señal de unidad entre las distintas diócesis presentes en las ciudades europeas más grandes que han sido particularmente afectadas por la secularización".

Mons. Fisichella lideró una reunión en el Vaticano el 11 de julio con obispos provenientes de Barcelona, Budapest, Bruselas, Colonia, Dublin, Lisboa, Liverpool, París, Turín, Varsovia y Viena con quienes trató el "proyecto metropolitano".


miércoles, 22 de junio de 2011

La disciplina y la autoridad están devaluadas en la educación

La Disciplina y la Autoridad están devaluadas en la Educación 



La Plata (Buenos Aires), 21 Jun. 11 (AICA).- El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, explicó que “en las corrientes pedagógicas que han prevalecido durante los dos últimos siglos ha quedado sumamente devaluada la realidad de la disciplina”, y consideró que “se ha criticado y erosionado el papel de la autoridad en la educación y en todos los ámbitos, tanto en la familia como en las escuelas y en la sociedad en general”.

El prelado subrayó en este sentido que esto “significa que no se ha comprendido bien en qué consiste efectivamente la finalidad de la educación”.

Tras señalar que “de acuerdo a la gran tradición occidental sostenemos que la finalidad de la educación es la formación integral de la personalidad”, recordó que “para lograr este fin es preciso orientar correctamente las fuerzas vitales”.


viernes, 16 de octubre de 2009

Caminos laicales de perfección - Final - P. José María Iraburu

Caminos laicales de perfección
P. José María Iraburu


Final


Laicos con muchas ayudas

Son muchos los cristianos laicos, gracias a Dios, que, buscando la perfección de la santidad en el tejido ordinario de su vida diaria, se ayudan además por la afiliación a una asociación de fieles, se comprometen así de algún modo a una cierta regla de vida, e intentan seguir un camino espiritual determinado, con la ayuda común de sus hermanos y la más específica de un director espiritual.

Eso, pues, que ya hacen, eso es lo que yo aquí he explicado y recomendado, apoyándome en la tradición católica.


Laicos con pocas ayudas

En este sentido, las consideraciones que he desarrollado hasta aquí pueden, más bien, tener especial interés para aquellos cristianos que, buscando la santidad, no reciben de Dios la gracia de buscarla en una asociación de perfección laical; o bien, si están integrados en alguna, sienten, sin embargo, la necesidad interior de fortalecer su vida espiritual con otros medios muy valiosos, no incluidos suficientemente en su asociación.

Y entre los laicos que buscan la perfección, se diría que son muchos los que se encuentran en esta situación. Pues bien, para estos cristianos, la consagración, la regla de vida, el voto, la dirección espiritual, todos estos medios santificantes o algunos de ellos, pueden ser grandes dones de Dios providenciales, que faciliten mucho su camino hacia la santidad.


Muchas ayudas posibles

Es indudable que el Espíritu Santo ha suscitado en el siglo XX una gran variedad de modos para promover la santificación de los laicos. Y no solamente en los movimientos y asociaciones seglares, sino también -y a veces al mismo tiempo- a través de otros medios personales privados.

«Pensamos en este momento -dice Pío XII- en tantos hombres y mujeres de toda condición, que ejercen en el mundo moderno las profesiones y cargos más diversos, y que, por Dios y para servirle en el prójimo, [1] le consagran su persona y toda su actividad. [2] Se comprometen a la práctica de los consejos evangélicos por medio de votos privados y secretos, conocidos sólo por Dios. Y en lo que toca a la sumisión de la obediencia y a la pobreza, [3] se hacen guiar por personas que la Iglesia ha juzgado aptas para este fin, y a quien ella ha confiado el encargo de dirigir a otros en el ejercicio de la perfección. Ninguno de los elementos constitutivos de la perfección cristiana y de una tendencia efectiva a su consecución falta en estos hombres y mujeres; participan, pues, verdaderamente de ella, aunque no estén encuadrados en ningún estado jurídico o canónico de perfección» (Disc. al Congreso de Estados de Perfección: AAS 1959, 36).

Una consagración personal al Señor, hecha a la justa medida de las personas, con una norma de vida, con unos votos privados o con otros vínculos semejantes, acogiéndose incluso a la guía de un director, es sumamente aconsejable a los laicos que de verdad tienden a la santidad, sean solteros o casados. Y es, quizá, especialmente deseable para aquellos cristianos jóvenes, aún indeterminados en su vocación. Ninguna preparación mejor que ésta para conocer pronto la vocación que Dios quiera darles, y para seguirla luego con fidelidad plena.

Caminos laicales de perfección - 6. Oración, ayuno y limosna - P. José María Iraburu

Caminos laicales de perfección
P. José María Iraburu


6. Oración, ayuno y limosna


Materia de reglas y votos

El cristiano, personal o comunitariamente, puede comprometerse con Dios mediante reglas y votos en una gran variedad de materias. Ya lo vimos antes, al dar algunos ejemplos. En realidad, cualquier aspecto de la vida puede ser sujeto a regla o voto. Sin embargo, estas obligaciones no suelen establecerse en relación a aquellas obras -como el trabajo de cada día- que ya vienen urgidas por el mismo mundo. En orden a la perfección espiritual, esas obras habrán de ser bien hechas, pero no suele haber problema para que, bien o mal, sean hechas.

En cambio, será muchas veces conveniente ayudar con regla y voto aquellas obras que, siendo urgidas por Dios y no por el hombre, se quedan con frecuencia sin hacer. Sobre éstas, pues, suelen versar las reglas y los votos, tanto de religiosos como de seglares. Y como ya vimos, convendrá en concreto obligarse establemente a aquellas obras buenas que, siendo asequibles y muy convenientes a la persona, y habiendo signos de que Dios quiere concedérselas, no acaban de salir adelante con una constancia aceptable sin la ayuda de ley o voto.


Pobreza, obediencia y castidad

El campo normal de los votos en los religiosos son los tres consejos evangélicos: pobreza, castidad y obediencia, éste último, el mayor y principal. Tanta fuerza tienen estos tres consejos en la tradición eclesial de los estados de perfección, que, de hecho, no pocas asociaciones de laicos han buscado también la perfección evangélica, y no pocas veces la han encontrado, estableciendo ciertos compromisos en estos mismos tres consejos de Cristo.

No hay, por supuesto, en esto nada que objetar; aunque no se nos escapa que esos tres consejos -que sin duda todo cristiano laico debe vivir en espíritu- ofrecen ciertas dificultades al configurarse en compromisos concretos para los laicos.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Caminos laicales de perfección - Índice e Introducción - P. José María Iraburu

Caminos laicales de perfección
P. José María Iraburu


Comenzamos, con esta primer entrega, a reproducir el libro del P. José María Iraburu "Caminos laicales de Perfección". En un tiempo de crisis y confusión viene muy bien meditar en estos caminos. Ojalá sean de provecho y nos ayuden a alcanzar la perfección cristiana: la santidad.
Para acceder al contenido de cada capítulo, haga click sobre el título.


Índice


   Introducción

   1. Vocación universal a la santidad
Verdad fundamental de la fe -La santidad, fin único -No pretender dos fines -¿Verdad sabida?

   2. La santificación de los laicos en el mundo
Matrimonio y trabajo -La renovación del orden temporal -buscar la santidad en el mundo - Libres del mundo - Las tentaciones de la vida en el mundo - El bien dificultado y el mal facilitado - La armadura de Dios - Caminar rectamente por caminos torcidos: - 1-. con actos intensos, - 2-. con la cruz a cuestas, - Rectificar los caminos torcidos, - Por sus frutos los conoceréis, - Laicos y religiosos, - Ejemplaridad de los religiosos - Renuncia final de los laicos al mundo - La santidad perfecta de una ofrenda permanente - ¿Y es éste un camino suficiente para la perfección?

   3. Consagraciones
Noción general - Consagración bautismal - Consagraciones litúrgicas - Consagraciones privadas - Historia, - Consagración al Corazón de Jesús - Consagración al Corazón Inmaculado de María, - Consagraciones, reglas de vida y votos

   4. Regla de vida
Es natural atenerse a una regla - Andando sin camino - Conviene andar por un camino - La alergia luterana a la ley - La alergia liberal a la ley - El amor católico a la ley - Los religiosos buscan la perfección sujetándose a una Regla - La regla de vida en los laicos - Por la regla de vida se establece una alianza con Dios - La victoria sobre los tres enemigos - Planes y reglas de vida personales o comunitarios - Fidelidad y flexibilidad - Fidelidad a la norma y santo abandono - Modificación de las normas - Andar sin camino

   5. Votos
Diversos compromisos personales - El voto en la Iglesia - Materia del voto - Obligación - Una alianza sagrada - Los tres valores fundamentales del voto - El voto inaugura una fuente que manará continuamente - Los actos buenos que han de hacerse uno a uno - Algunas observaciones complementarias - Modificaciones del voto - Errores - Valoración actual de los votos - Los santos ante las Reglas y votos privados - Conveniencia ayer y hoy de reglas de vida y votos laicales

   6. Oración, ayuno y limosna
Materia de reglas y votos - Pobreza, obediencia y castidad - Oración, ayuno y limosna - Tradición patrística y pastoral - Tres claves decisivas para el crecimiento espiritual - Algunos ejemplos para obligarse con Dios - Armas poderosas para tiempos de grandes batallas

   7. Dirección espiritual
Es cuestión de humildad - La dirección espiritual - Magisterio apostólico - Valor grande del ministerio de dirección - Cualidades del director: - 1. Ciencia - 2. Experiencia - 3. Oración - 4. Discernimiento adquirido y carismático - 5. Comunicar la propia vida - 6. Guardar la libertad del cristiano en la docilidad al Espíritu Santo - Actitudes principales del dirigido: - 1. Voluntad firme de santidad - 2. Espíritu de fe para ver a Cristo en el director - 3. Sinceridad - 4. Obediencia - Una cosa es el acompañamiento espiritual - Otra cosa es la dirección espiritual - . Entre acompañamiento y dirección - . Dirección espiritual de laicos - En espíritu de obediencia - Voto de obediencia al director - La fuerza acrecentadora de la autoridad y de la obediencia - Todo es gracia

   Final
Laicos con muchas ayudas - Laicos con pocas ayudas - Muchas ayudas posibles - Algunos ejemplos - ¿Fundadores? - Conviene hoy todo esto - Cristianos que sobreviven - «Estáse ardiendo el mundo...», - El que pueda entender, que entienda

   Obras citadas

* * *


Introducción


Todos los cristianos están llamados a la perfección evangélica, es decir, a la santidad. Y todos están llamados a santificarse por una conformidad amorosa con la voluntad de Dios, afirmada día a día mediante la fidelidad y el abandono. En efecto, en la fidelidad incondicional a lo que Dios quiere -voluntad divina claramente significada por la fe y los mandamientos- y en el abandono confiado a lo que Dios quiera -voluntad divina manifestada en las circunstancias cambiantes de la vida-, el cristiano halla, por las pequeñas cosas de cada día, su camino fundamental hacia la santidad. Y esta vía principal de perfección es común a sacerdotes, religiosos y laicos.

¿Pero en esa fidelidad y abandono a las cosas pequeñas o grandes de la vida ordinaria puede hallarse estrictamente un camino?... Ésta es una cuestión más bien verbal. Pero un «camino» implica unos medios predeterminados, bien conocidos y previsibles, en orden a un fin. Por eso, en este sentido más estricto de la palabra, solamente suele hablarse de camino de perfección cuando el cristiano -precisamente para santificarse de verdad a través de las cosas de cada día-, asume voluntariamente, y de modo habitual, un conjunto de medios intensos y explícitos de santificación. Así lo hacen los religiosos, y por eso reconoce la Iglesia su vida como un estado de perfección.

En este sentido, desde el principio de nuestro estudio tendré siempre en cuenta el paralelismo fundamental que existe entre los religiosos y los laicos: unos y otros son humanos, unos y otros son cristianos necesitados de ayudas análogas, y todos ellos han de tender, bajo la moción de la gracia, hacia la perfecta santidad.


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