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miércoles, 27 de octubre de 2010

Predicando con el piano - Los extraordinarios y singulares conciertos de Carlo José Seno

Predicando con el piano
Los extraordinarios y singulares conciertos de Carlo José Seno
Renzo Allegri


ROMA, lunes 25 de octubre de 2010 (ZENIT.org).- Este viernes, en Roma, en la Sala de la Conciliación del Palacio Lateranense, en presencia del cardenal vicario de Roma, Agostino Vallini, se celebró la solemne ceremonia de apertura de la causa de beatificación del siervo de Dios François-Xavier Nguyên Van Thuân, cardenal vietnamita, fallecido el 16 de septiembre de 2002 tras una larga enfermedad. Tenía 74 años.

Una figura excelsa. Gran testimonio de la fe de nuestro tiempo. Procedía de una familia cuyos miembros habían sufrido muchas persecuciones por su fe. Y también él, en 1975, dos meses después de ser consagrado obispo, fue arrestado por las autoridades comunistas, encarcelado y sin ningún juicio ni sentencia, pasó 13 años en la cárcel, nueve de los cuales en aislamiento.

Es el hombre de la esperanza y del amor. No pierde nunca su optimismo cristiano y nunca tuvo una sola palabra de resentimiento contra sus perseguidores. Ejemplo excelso, admirado por todos. La Iglesia de Roma, donde, tras la liberación de la cárcel, pasó los últimos diez años de su vida, dando a todos un altísimo ejemplo de santidad, y donde desempeñó cargos importantes, ha querido que esta jornada del inicio de la causa de su beatificación se celebrara con especial solemnidad.

El programa incluye varios eventos, que concluyeron con un concierto-testimonio, inspirado en la vida de este mártir por la fe, titulado Testimonio de la esperanza. Espectáculo singular, ideado por un sacerdote lombardo, Carlo Seno, que antes de convertirse en sacerdote era un célebre pianista.

“Para seguir mi vocación estaba dispuesto a todo, incluso a sacrificar la música”, explica don Carlo.

“Pero el cardenal Martini, que era arzobispo de Milán, cuando fui ordenado sacerdote, me sugirió que no abandonara mi pasión por el piano”. Así, poco a poco, nació una nueva forma de apostolado, a través de conciertos-espectáculo sobre temas espirituales o litúrgicos. La música ayuda a entender y a crear esa atmósfera de emotividad que llega al corazón”.

De cincuenta años, alto, delgado, sonriente, siempre entusiasta, optimista incorregible con una comunicación irresistible, típica de los artistas, don Carlo es una de esas personas que cuando se encuentran ya no se pueden olvidar. Sus “conciertos-testimonio” ya son famosos. El público acude siempre en gran número. Y está formado sobre todo por jóvenes.

El concierto-testimonio inspirado en el cardenal vietnamita ya lo ha repetido 72 veces en una gira por Italia. Otro de estos conciertos que ha tenido y continúa teniendo gran éxito se titula Clara es la noche, y se desarrolla en torno a la experiencia humana de Chiara Luce Badano, chica de la región italiana de Liguria fallecida a los 18 años a causa de un tumor y beatificada el pasado 25 de septiembre. A toda vela es el concierto que habla del Espíritu Santo; A cielo abierto está centrado en Dios Padre; Soñando sinfonía, sobre la Iglesia; En las alas del águila, sobre la Reconciliación; En tu luz, sobre los misterios luminosos del Rosario; El grito de Dios y del hombre, sobre el tiempo cuaresmal, etcétera.

“El objetivo de mi vida sacerdotal es difundir la Palabra de Dios”, dice don Carlo. “Lo hago ante todo de la manera tradicional, con mi vida y mi actividad pastoral, y después también utilizando el amor por la música que Dios ha puesto en mi corazón”.

De joven, don Carlo era un “niño prodigio” del piano. Diplomado en el Conservatorio de Milán, con perfeccionamiento en el Conservatorio nacional superior de música de París, era el astro naciente de los concertistas internacionales, el alumno de míticos concertistas como Vladimir Horowitz y Georges Cziffra. Productores y casas discográficas se lo rifaban porque veían en él a una verdadera estrella del futuro. Pero después, improvisado e inesperado llegó el sorprendente momento crucial. Una historia, la suya, bellísima y a la vez enigmática, como las que explica en sus conciertos-testimonio.

Hijo de un veneciano y de una peruana, nació con la música en la sangre. Su padre era pianista y transmitió a sus cinco hijos su pasión; en concreto, sin embargo, a Carlo José, que desde la infancia demostró tener dotes excepcionales. De hecho, empezó el estudio del piano a los cinco años.

“Estudiaba con pasión”, recuerda. “Durante años, mis días volaron rápidamente, entre los compromisos musicales y los de los estudios clásicos. No tenía tiempo para cultivar amistades, para jugar con los de mi edad, para llevar una vida normal. Pero era feliz. La música lo era todo para mí”.

Se diplomó en el Conservatorio de Milán en la clase de Alberto Mozzati pero ya antes del título era un concertista reafirmado. Ganó concursos, premios, y fue a perfeccionarse a París, donde enseñaba una de las profesoras más prestigiosas de nuestro tiempo: madame Germaine Mounier.

“Permanecí en París tres años”, explica. “Fueron años bellísimos. Madame Mournier me sugirió ir a alojarme a una residencia para jóvenes músicos, en la periferia de la capital francesa. Un lugar estupendo. Estábamos allí unos cien, entre chicos y chicas, todos entre 18 y 25 años. Cincuenta franceses, los demás procedíamos de otras partes del mundo. Yo era el único italiano. Cada uno de nosotros tenía un apartamentito elegante, independiente. En ese ambiente internacional, hice amistades estupendas y mi mundo de relaciones finalmente se amplió”.

“Desde niño, cuando pensaba en mi futuro, soñaba con casarme para formar una familia unida, feliz, parecida a la familia en la que nací. En los años que viví en París, tenía la edad precisa para sentar la cabeza y deseaba casarme. Por eso, entre las chicas que conocía, intenté encontrar una adecuada. Pero siempre sucedía algo misterioso e inexplicable. Cuando me gustaba una chica, todo funcionaba de maravilla. Pero apenas buscaba dar una cierta seriedad a la relación para pensar en el matrimonio, siempre pasaba algo que lo arruinaba todo y me daba cuenta de que esa chica no era adecuada para mí. Después de una, dos, tres experiencias de este tipo, empecé a preocuparme. Fue entonces cuando, dentro de mí, empezó a hacerse oír una voz. Era muy lejana, muy débil, pero insistente: '¿Y si el Señor quisiera que tú lo siguieras convirtiéndote en sacerdote?', me preguntaba”.

“Al principio, esa perspectiva me asustó. Yo era creyente, católico, quería servir a Dios en cualquier lugar, con cualquier profesión, pero no en la de sacerdote, porque no la sentía para nada como un camino hecho para mí. Durante el último año de mi estancia en París, conocí a una chica estupenda, inteligente, óptima pianista. Parecía hecha especialmente para mí. 'Ésta es la mujer precisa', me dije. Estábamos muy bien juntos. Ya veía mi futuro junto a ella”.

“Pero después, tras algunos meses de acuerdo perfecto, cuando empezaba justamente a pensar en el matrimonio, se verificaron, como siempre, esas extrañas incomprensiones que volvieron a arruinarlo todo. Durante un poco de tiempo intenté esconderme a mí mismo esa triste verdad esforzándome por llevar adelante una relación que no se sostenía en pie. Al final, tuve que renunciar. Y entonces la voz misteriosa que me llamaba a otra meta se hizo más fuerte y nítida”.

“Volví a Italia preocupado. Una vez más, me dirigí a Dios y le rogué con todas mis fuerzas que me iluminara. 'Ahora me preparo para un concurso de piano importante', dije en mi oración a Dios. 'Tiene que ser el que le dé un giro definitivo a mi vida. Dame un signo para hacerme entender cuál debe ser mi camino'”.

“Me preparé para aquel concurso con gran esfuerzo. Me sentía fuerte y seguro como nunca me había sentido, ni siquiera cuando había ganado otros concursos más comprometidos y prestigiosos. En cambio, fui eliminado en la última prueba. 'Ésta es la respuesta que he pedido a Dios', me dije. Entonces estaba todo claro. Dios me llamaba, quería que le dedicara la vida”.

“Pasé largos meses reflexionando y sufriendo. Me aconsejaron sacerdotes, recé mucho. Al final, decidí: iba a renunciar a todo, a la carrera, a la familia, a la música, para dedicarme sólo a Dios. Hice mi último concierto, después entré en el seminario. El 26 de junio de 1990 fui ordenado sacerdote”.

Le pregunté: “¿Cómo nacieron sus conciertos-testimonio, que ahora se han hecho famosos?”. “Como he dicho -responde don Carlo-, fue el cardenal Martini quien me dijo que no abandonara la música. Pero también el rector del seminario, don Luigi Serenthà, cuando me acogió, me hizo la misma recomendación. 'Estoy contento de que entres en el seminario, pero debes traer el piano', dijo. 'Dios te ha dado el don de entender la música y la cualidad para interpretarla: no deben despreciarse los dones de Dios'”.

“En el seminario continué practicando. De sacerdote, al principio empecé con conciertos normales, celebrados en las parroquias para atraer a los jóvenes. Después, decidí utilizar la música para comentar un tema que trataba también con una exposición verbal y en general se refería a mi experiencia de encuentro con Dios. Después mis conciertos se hicieron temáticos, desarrollaban temas litúrgicos que la Iglesia estaba viviendo en ese momento, la Pascua, la Navidad, el Espíritu Santo, etcétera”.

“Y poco a poco he perfeccionado esta idea, hasta llegar a los conciertos actuales, que son una especie de 'catequesis artísticas' donde música, teatro, literatura y a veces también imágenes se funden y se combinan para crear ese encuentro que une el escenario y la platea en un único deseo, el de la oración, la reflexión, la meditación sobre hechos, acontecimientos, conceptos”.

“Conmigo colaboran también otras personas. Hay dos sacerdotes, que proceden de otras experiencias artísticas, don Paolo Zago y don Natale Monza, y después chicos, chicas, hemos ampliado finalmente nuestra manera de realizar estas tardes-testimonio para una reflexión comunitaria. Algunos de estos conciertos han sido recogidos en CD y así el “Testimonio” se difunde también allí donde mis amigos y yo no podemos llegar”.



martes, 14 de septiembre de 2010

El satanismo sigue vivo - Lisa Justiniano

El satanismo sigue vivo
Lisa Justiniano


El satanismo sigue vivo, y no sólo asociado al Rock o al Metal con sus múltiples foros en Internet. En Münster (Alemania) ha sido noticia una joven que escapó de una secta satánica, introducida por su mismo padre y que fue obligada a prostituirse para captar fondos para la misma: “Debíamos hacer lo que el Poder Superior quisiera, y este Poder Superior era Satanás. Paralelamente debía llevar una vida exterior, como una colegiala normal”.

Brigitte Hahn, la comisionada de esta diócesis católica afirmó que en los cultos satánicos, las víctimas asisten a misas negras con abortos rituales e incluso asesinatos. "Hay ceremonias especiales de fecundidad para las mujeres y otros rituales para la entrega de los bebés y su sacrificio", dice Hahn. "Los embarazos se mantienen en secreto, los bebés nacen, y desaparecen". Por su parte Herrmann-Pfandt, investigadora de lo que ocurre en estos grupos, reveló: "Son experiencias trascendentales, y la sangre a menudo desempeña un papel importante. La gente no puede permanecer en silencio sobre el fenómeno del satanismo".





viernes, 10 de septiembre de 2010

Benedicto XVI destaca música sacra de Mozart como expresión de profunda fe

Benedicto XVI destaca música sacra de Mozart como expresión de profunda fe


VATICANO, 08 Sep. 10 (ACI).- El Papa Benedicto XVI admitió su especial afecto por el compositor austríaco Wolfgang Amadeus Mozart y su música sacra que "consigue reflejar la respuesta luminosa del amor divino que da esperanza" incluso en medio del dolor.

El Santo Padre asistió ayer por la tarde en el Palacio Apostólico de Castelgandolfo a un concierto de la Orquesta Sinfónica de Padua y del Veneto y del Coro "Accademia della voce" de Turín, dirigidos por el maestro Claudio Desderi, que interpretaron el "Réquiem" de Wolfgang Amadeus Mozart.

Al final del concierto, ofrecido con motivo de sus cinco años de pontificado, el Papa agradeció a los intérpretes y reafirmó el afecto particular que desde siempre lo liga a Mozart. Recordó que cada vez que escuchaba su música volvía con la memoria a su iglesia parroquial, cuando de niño, en los días de fiesta, durante la Misa "percibía en el corazón que un rayo de la belleza del cielo me había alcanzado. Pruebo esta sensación hoy todavía, siempre que escucho esta gran meditación, dramática y serena, sobre la muerte", dijo.

"En Mozart todo está en perfecta armonía, cada nota y cada frase musical; los opuestos se reconcilian y la 'serenidad mozartiana' envuelve todo. Es un don de la gracia de Dios, pero también el fruto de la fe viva de Mozart que, sobre todo en su música sacra, consigue reflejar la respuesta luminosa del amor divino que da esperanza incluso cuando la vida humana está lacerada por el sufrimiento y la muerte", observó.

El Papa recordó la última carta del músico a su padre moribundo, en la que Mozart afirma que la imagen de la muerte no le asusta y agradece a Dios la oportunidad de reconocer en ella la clave de la felicidad.

"Es un texto que manifiesta una fe profunda y sencilla, que emerge también en la gran oración del 'Réquiem', y nos lleva, al mismo tiempo, a amar intensamente los acontecimientos de la existencia terrenal como un don de Dios y a elevarnos por encima de ellos, mirando serenamente a la muerte como 'clave' para atravesar la puerta hacia la felicidad eterna", explicó.

"El Réquiem de Mozart es una elevada expresión de fe, que conoce muy bien la tragedia de la existencia humana y no oculta sus aspectos dramáticos, y por lo tanto una expresión de fe propiamente cristiana, consciente de que toda la vida del ser humano está iluminada por el amor de Dios", concluyó.



viernes, 3 de septiembre de 2010

¡Fiesta de la Familia!

¡Fiesta de la Familia!


Les recordamos que el sábado 4 de septiembre desde las 15 hs. se desarrollará la Fiesta de la Familia, organizada por la Iglesia Católica de Mar del Plata con motivo del Año Diocesano de la Familia.

La fiesta es abierta a todos: colegios, parroquias, movimientos, instituciones eclesiales, pastorales diversas, etc. Es muy importante que participemos como gran familia diocesana. 

De distintas maneras nos estuvimos uniendo a la propuesta de nuestro Obispo para decirle si a la familia. Ahora en esta fiesta del 4 de septiembre, es momento de “celebrar y anunciar la belleza de la familia”.

Para los que vayan a participar del acto artístico-cultural con artistas invitados, y luego de la Misa presidida por el Obispo con renovación del amor de la familia, el Estadio Polideportivo estará abierto desde las 14 hs.

¡Nos encontramos en la Fiesta!




martes, 4 de mayo de 2010

Nuevo libro del Papa Benedicto sobre música: "Alabar a Dios con el arte"

Nuevo libro del Papa Benedicto sobre música: "Alabar a Dios con el arte"


MADRID, 03 May. 10 (ACI).- Próximamente se publicará el libro sobre música que ha escrito el Papa Benedicto XVI titulado "Alabar a Dios con el arte" en el que el Santo Padre "vuelca su pasión por la música y reflexiona sobre arte, liturgia y teología", además de dar una aproximación crítica a obras de grandes compositores como Schubert, Beethoven y Mozart.

Según informa el diario La Razón, el libro -cuya edición en castellano aún no tiene fecha- contiene una introducción de Riccardo Muti, actual director del Teatro de la Ópera de Roma. En el texto el Santo Padre "habla de teología, del Concilio Vaticano II, de arte y de liturgia" y considera que "la belleza de las creaciones artísticas es una estupenda manera de llegar a Dios".

"Hay una profunda parentela entre la música y la esperanza, entre el canto y la vida eterna: no en vano la tradición cristiana muestra los espíritus beatos mientras cantan en coro, tomados y extasiados de la belleza de Dios. El arte auténtico, como la oración, no nos aleja de la realidad de cada día, sino que nos devuelve a ella para 'regarla' y hacerla germinar para que dé frutos de bien y de paz", afirma la nota que el diario español escribe a partir de la información de La Stampa, de Italia.

En el libro el Papa Benedicto XVI "da las gracias a los músicos que tocan para él en las audiencias y actos oficiales" y expresa su pasión por su compositor favorito Mozart, señalando que "me deja ante todo una sensación de gratitud por habernos dado todo eso y por el hecho de que todo ello le haya sido donado a él".

El Santo Padre hace una crítica desde la perspectiva teológica y cristiana sobre grandes compositores musicales como Beethoven y el autor austriaco Schubert, diciendo sobre éste último que cuando inserta un texto poético en su música produce una "trama melódica que penetra el alma con dulzura, llevando a quien lo escucha a sentir el mismo llamamiento a la verdad del corazón que va más allá del raciocinio sentido por el músico".

En noviembre del año pasado se lanzó el disco "Alma Mater", en el que el Papa Benedicto XVI habla y canta en cinco idiomas cantos gregorianos y populares marianos. En ese mismo mes, sostuvo un encuentro con 260 artistas en la Capilla Sixtina en el que recordó a los compositores su "responsabilidad de comunicar la belleza a la sociedad" y su misión de ser "anunciadores de esperanza para la humanidad" a través de la música.



lunes, 3 de mayo de 2010

Benedicto XVI resalta valor educativo de la música para lograr equilibrio y armonía

Benedicto XVI resalta valor educativo de la música para lograr equilibrio y armonía


VATICANO, 29 Abr. 10 (ACI).- Al finalizar el concierto en su honor organizado hoy por el Presidente de Italia (ex comunista), Giorgio Napolitano, en el 5° aniversario de su pontificado, el Papa Benedicto XVI destacó el gran valor pedagógico de la música, en medio de un mundo hostil a una adecuada educación, y explicó que ésta es "capaz de abrir las mentes y los corazones a la dimensión del espíritu y conduce a las personas a elevar la mirada hacia lo Alto, a abrirse al Bien y a lo Bello absolutos, que tienen su fuente última en Dios".

Tras la ejecución de diversas sinfonías de Sammartini, Mozart y Beethoven, por parte de la Orquesta Juvenil Italiana, el Santo Padre se refirió a los aspectos positivos de la música para la educación. En particular, dijo, se reconoce el valor formativo de la música en sus implicaciones de naturaleza expresiva, creativa, interpersonal, social y cultural, que asumen una gran relevancia, también, frente a una realidad cotidiana en la que no es fácil educar.

"En el actual contexto social, de hecho, cada obra de educación pareciera ser cada vez más ardua y problemática: con frecuencia entre los padres y los educadores se habla de las dificultades que se encuentran para transmitir a las nuevas generaciones los valores fundamentales de la existencia y de un recto comportamiento", dijo el Papa, según señala la nota de Radio Vaticano.

El Papa dijo luego que esas situaciones problemáticas implican a la escuela y a la familia, así como también a las distintas instituciones que trabajan en el campo de la formación. Por ello, ante las actuales condiciones de la sociedad, necesitan un mayor compromiso educativo a favor de las nuevas generaciones.

El Santo Padre manifestó además que "los jóvenes, aunque vivan en contextos diferentes, tienen una común sensibilidad hacia los grandes ideales de la vida, pero encuentran muchas dificultades para vivirlos. No podemos ignorar sus necesidades y sus expectativas, y tampoco los obstáculos y las amenazas que encuentran".

Los jóvenes, prosiguió Benedicto XVI, "sienten la exigencia de acercarse a los valores auténticos como la centralidad de la persona, la dignidad humana, la paz, la tolerancia y la solidaridad. Buscan también, de manera a veces confusa y contradictoria, la espiritualidad y la trascendencia para encontrar equilibrio y armonía".

Tras renovar su convicción de que en esa búsqueda la música es capaz de conducir a ese equilibrio y a esa armonía, el Papa recordó que la alegría del canto y de la música son además una constante invitación a los creyentes y a los hombres de buena voluntad a comprometerse para dar a la humanidad un porvenir rico de esperanza.

El Papa también resaltó el valor colectivo de la experiencia de tocar en una orquesta donde con paciencia, ejercicio y escucha se trata de lograr la mejor expresión musical en conjunto –aún manteniendo las características propias– lo que "constituye una palestra formidable, no sólo en el plano artístico y profesional sino bajo un perfil humano global".

Benedicto XVI expresó su agradecimiento al Presidente italiano que con su homenaje manifiesta el afecto que nutre el pueblo italiano por el Papa, “un afecto que fue igualmente ferviente en Santa Catalina de Siena, Patrona de Italia, y de quien hoy festejamos su memoria litúrgica”.

El Santo Padre manifestó al final de su discurso su deseo de que "la grandeza y la belleza de las piezas musicales magistralmente interpretadas puedan dar a todos una nueva y constante inspiración a aspirar a metas cada vez más altas en la vida personal y social".



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