Cardenal Joseph Ratzinger
En la Fiesta de la Cátedra de San Pedro, presentamos un bellísimo texto del Cardenal Joseph Ratzinger en el cual, interpretando las esculturas del altar de la cátedra de la Basílica de San Pedro, el actual Papa meditaba sobre la Iglesia y el ministerio petrino.
Quien después de haber recorrido toda la grandiosa nave central de la basílica de San Pedro llega finalmente al altar que cierra el ábside, podría esperarse una representación triunfal de San Pedro, sobre cuya tumba ha sido construida esta iglesia.
Y, en cambio, no hay nada de eso: la figura del Apóstol no aparece entre las obras esculturales de este altar. En su lugar nos encontramos frente a un trono vacío, que parece casi mantenerse suspendido pero que, en realidad, está sostenido por las cuatro figuras de los grandes Padres de la Iglesia de Occidente y de Oriente. La luz tenue, que llega sobre el trono, proviene de la ventana de arriba, que está rodeada por ángeles suspendidos en el aire que, a su vez, conducen el flujo de la luz hacia abajo.
¿Qué significado puede tener este conjunto de esculturas?. ¿Qué nos dice?. Me parece que contiene una profunda interpretación de la esencia de la Iglesia y, con ella, una interpretación del magisterio petrino.

