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lunes, 21 de enero de 2013

Cultura Christiana Delenda Est - Carlos Daniel Lasa

Cultura Christiana Delenda Est
Carlos Daniel Lasa


"La cultura cristiana debe ser destruida". Este imperativo no proviene de una civilización diversa de la Occidental, en cuyo caso podría hablarse de un choque de civilizaciones tal como lo hiciera Samuel P. Huntington [1], sino que surge del seno mismo de lo que hoy se considera Occidente.

A partir de este avance irrefrenable de la irreligión [2], se trata de borrar todo vestigio de la vida cristiana en el ámbito público: el deseo que anima esta operación conserva la secreta esperanza de barrer de la intimidad de las conciencias el cristianismo mismo.

La militancia irreligiosa tiene como finalidad que todos los ámbitos de la cultura (la política, las artes, las ciencias, la economía, el derecho, incluidas las mismísimas "religiones") se configuren a partir de un horizonte carente de toda verdad y de todo bien. Para ello será menester contar con un arma predilecta: la deconstrucción. De este modo, excepto el acto mismo de deconstruir, todo es sometido al trabajo de desmonte el cual consiste en poner en evidencia a partir de qué supuestos no manifiestos se ha construido algo. La conclusión es siempre la misma: que ese algo ha sido armado a partir de una decisión que se ha traducido en una interpretación, en un relato, en una construcción de sentido.

Ahora bien, ¿por dónde ha comenzado el proceso de deconstrucción y de aniquilamiento del cristianismo en la esfera de lo público?


martes, 18 de diciembre de 2012

Católicos y vida pública. Hora del cambio - Luis Fernando Pérez Bustamante

Católicos y vida pública. Hora del cambio
Luis Fernando Pérez Bustamante


El P. José María Iraburu ha escrito tres artículos (puede ver la parte 1 acá, la parte 2 acá y la parte 3 acá) sobre la desmovilización de los católicos en la acción política. Entre los muchos comentarios que ha recibido, no he leído ninguno que le haya refutado yendo a la cuestión de fondo. A saber, por qué no es posible que haya un partido político confesionalmente cristiano en España.

Una de las estrategias favoritas de los que quieren que todo siga igual es mantener el silencio ante los que proponen, desde el Magisterio de la Iglesia, un cambio que pueda llevar a un cambio efectivo de la orfandad política del catolicismo en España.

La idea de que tiene que haber católicos en todos los partidos que ejerzan influencia para hacer el bien lleva vigente en este país desde hace 30 y tantos años. Y ha demostrado que no sirve para nada. Literalmente para NADA.

domingo, 12 de junio de 2011

Grupo pro-vida asesorará a Gobierno británico

Grupo pro-vida asesorará a Gobierno británico


LONDRES, 11 Jun. 11 (ACI).- El grupo pro-vida Life será miembro del consejo asesor en materia de salud y educación sexual del Gobierno británico, en lo que ha sido considerada una decisión inédita del primer ministro David Cameron.

"Estamos encantados de haber sido invitados al grupo, que con nuestra entrada contemplará puntos de vista que no siempre han esta representados en el pasado", afirmó recientemente el director de Life, Stuart Cowie.

Cowie dijo que "si podemos participar con otras personas en la reducción del número de abortos nos estaremos ajustando a nuestros objetivos, además, no creo que sea desagradable para nadie cumplir estos objetivos independientemente de la posición de cada uno sobre cuándo comienza la vida".

martes, 31 de mayo de 2011

Wilhelm Reich sigue “educando” - Carlos Daniel Lasa

Wilhelm Reich sigue “educando”
Carlos Daniel Lasa


El Ministerio de Educación de la Nación acaba de publicar una revista de educación sexual dentro del Programa de educación sexual integral que patrocina. En la misma tapa de la revista se lee este apotegma: «Cuanto más sepan, mejor». La primera pregunta que nos surge es: ¿qué será aquello mejor a que nos conduzca el saber más acerca de las cuestiones referidas a la sexualidad humana?. La respuesta es sencilla: la mejor información permitirá hacer del sexo un mejor instrumento ordenado al placer, al goce sensual. Por eso la revista afirma que «La masturbación es un acto íntimo, es una de las formas que tenemos las personas de conocernos y darnos placer[1]».

Más allá de toda consideración de tipo moral, cabe preguntarse: ¿qué posición antropológica se esconde detrás de la propuesta de la revista del Ministerio de Educación en materia de educación sexual? Ciertamente que una concepción del hombre reducido a la dimensión sensible, lo cual equivale a un rechazo al valor de la filosofía entendida como búsqueda de la verdad y del bien. La única preocupación social y personal, en consecuencia, debe ser la de conservar e incrementar la vida puramente biológica. En la revista del Ministerio de Educación se consigna en letras de molde: «Necesidad de experimentar», y a continuación se expresa: «Para tener en cuenta: Muchas familias retamos a chicos y chicas cuando los descubrimos masturbándose, porque eso fue lo que nos enseñaron. De esta manera, sin darnos cuenta, transmitimos que el placer es algo malo, impuro y peligroso, cuando en realidad es parte de nuestra intimidad y un aspecto más de nuestra sexualidad»[2].

En realidad, el documento no expresa aquello que está en la base del mismo y que es señalado con toda claridad por Wilhelm Reich: «Los sentidos del animal humano, en el ámbito de sus funciones vitales, se despiertan de un sueño milenario»[3]. Y más adelante expresa: «El núcleo de la felicidad en la vida es la felicidad sexual»[4]. Como acertadamente señala Del Noce, esta antropología es la exacta inversión del platonismo en el sentido de la afirmación del primado del alma concupiscible.

domingo, 13 de marzo de 2011

13 muertos en enfrentamiento entre cristianos coptos y musulmanes en Egipto

13 muertos en enfrentamiento entre cristianos coptos y musulmanes en Egipto


EL CAIRO, 09 Mar. 11 (ACI/EWTN Noticias).- Al menos 13 personas murieron y 140 resultaron heridas luego de los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos coptos que protestaban por el incendio de una iglesia por parte de extremistas islámicos en El Cairo (Egipto).

La noche del martes 8 de marzo, los coptos habían bloqueado una carretera. Un grupo de musulmanes intentó pasar y eso originó la pelea que duró unas cuatro horas, según indican las autoridades locales.

Ante la violencia, señala Europa Press, el ejército disparó al aire para dispersar a las partes.

martes, 1 de febrero de 2011

Autoridades europeas admiten alcances de discriminación contra cristianos

Autoridades europeas admiten alcances de discriminación contra cristianos


ROMA, 30 Ene. 11 (ACI).- El sociólogo italiano Massimo Introvigne, representante de la presidencia en ejercicio de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) considera que los cristianos tienen razón al demandar una real libertad religiosa en Occidente porque son blanco de discriminación sistemática pese a ser la población mayoritaria de la región.

Introvigne, que trabaja en la oficina para la lucha contra el racismo, la xenofobia y la discriminación de la OSCE, concedió una entrevista sobre este tema al Observatorio de la intolerancia y la discriminación contra los cristianos en Europa.

En la entrevista, publicada el 21 de enero pasado en el sitio web IntoleranceAgainstChristians.eu, el sociólogo explicó que tanto en Europa como en países de Asia Central y el Cáucaso, "hay problemas de discriminación contra los cristianos" y es "más sutil que en otros lugares".

viernes, 19 de noviembre de 2010

Cristianizar la cultura mirando la eternidad - Mons. Héctor Aguer

Cristianizar la cultura mirando la eternidad
Mons. Héctor Aguer


Homilía del Sr. Arzobispo de La Plata, en la misa de clausura del Vº Encuentro Nacional de Docentes Universitarios Católicos
(7 de noviembre de 2010)


La fe en la resurrección de los muertos había alcanzado ya una amplia difusión en el judaísmo contemporáneo de Jesús; la sostenían de manera unánime los fariseos y probablemente también los esenios. Tal doctrina se desarrolló progresivamente en el largo período de composición del Antiguo Testamento. La primera lectura de la liturgia de hoy nos ha presentado un bello testimonio del segundo Libro de los Macabeos (7, 1-2. 9-14), testimonio que es uno de los más claros de la Biblia pre-cristiana. Un joven mártir proclama en ese pasaje su convicción de que el Rey del universo lo resucitará a una vida eterna; pone en Dios su esperanza y sabe que ésta no quedará defraudada.

El evangelio que acabamos de escuchar registra una discusión de Jesús con los saduceos sobre el tema de la resurrección de los muertos. Los saduceos se reclutaban sobre todo en la casta sacerdotal; se atenían al texto de las Escrituras, especialmente a la Torá, y rechazaban los comentarios rabínicos. Según el historiador Flavio Josefo, negaban la soberanía de la Providencia y hasta la intervención de Dios en el mundo y en los asuntos humanos; no creían en la supervivencia de las almas, las cuales desaparecerían con los cuerpos, y en consecuencia negaban las recompensas y las penas en el más allá. El Nuevo Testamento confirma en buena medida esa descripción de la primitiva teología saducea; se le atribuye a la secta no admitir la resurrección, ni la existencia de ángeles y demonios (cf. Lc. 20, 27; Hech. 23,8). Los saduceos eran gente acomodada, satisfechos de su suerte aquí abajo, que no se preocupaban demasiado por escrutar los misterios del mundo futuro y se acantonaban en una especie de conformismo y de agnosticismo prudente. No se los encuentra ya después de la destrucción del templo en el año 70, pero no hay que empeñarse mucho para reconocer contemporáneos nuestros –aun sedicentes cristianos- que piensan o viven como saduceos.

En la escena evangélica (Lc. 20, 27-38) los objetores le plantean al Señor un caso, para nosotros curioso, de aplicación de la ley del levirato, por la cual un hombre debía casarse con la viuda de su hermano para suscitar descendencia a su linaje. Era ésta una costumbre muy extendida en el Medio Oriente antiguo, que entró a formar parte de la legislación mosaica. Jesús, en su respuesta, afirma que el matrimonio es una realidad del mundo presente y se orienta a asegurar la permanencia de la especie humana en el tiempo, cuando la existencia del hombre se encamina inexorablemente a la muerte. Pero las instituciones terrenas no se prolongarán inmutables en el más allá. Los resucitados no pueden morir y por lo tanto no necesitan asegurarse una posteridad que los reemplace; la procreación, finalidad esencial del matrimonio, resultará inútil en la otra vida, vida nueva y gloriosa, diversa de la de esta tierra. Ya que los saduceos citaban a Moisés, el Señor apela a esa misma autoridad para afirmar la resurrección de los muertos y la vida eterna: el Dios revelado en el misterio de la zarza ardiente es el Dios viviente, fuente de la vida y de la inmortalidad.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El Papa Benedicto XVI recuerda histórica visita a España

El Papa Benedicto XVI recuerda histórica visita a España


VATICANO, 10 Nov. 10 (ACI).- En la Audiencia General de este miércoles, el Papa Benedicto XVI se refirió a su reciente viaje a España, en donde llegó a las ciudades de Santiago de Compostela en ocasión del Año Santo Compostelano o Xacobeo; y a Barcelona en donde dedicó la ahora Basílica Menor de la Sagrada Familia, obra del arquitecto Antoni Gaudí. En su catequesis reiteró la necesidad de que Europa se abra a Dios, de armoniar la fe y la razón, y de defender la vida y la familia constituida sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer.

En el Aula Pablo VI y ante miles de fieles presentes, el Papa dijo que "fui allí para confirmar en la fe a mis hermanos y lo hice como testigo de Cristo resucitado, como sembrador de la esperanza que no defrauda y no engaña".

Desde la ceremonia de bienvenida en Santiago de Compostela el sábado 6 de noviembre, continuó el Santo Padre, tuvo "la oportunidad de experimentar el amor que las gentes de España nutren hacia el Sucesor de Pedro. En este Año Santo Compostelano, he querido hacerme peregrino junto con cuantos, muy numerosos, visitan ese célebre santuario".

Una imagen para recordar - Bruno Moreno Ramos

Una imagen para recordar
Bruno Moreno Ramos


Ahora que ya han pasado varios días desde la visita del Papa, aprovecho para hablar con más calma de lo que más me ha gustado de la misma. Ha sido, sin duda, una visita llena de acontecimientos y palabras de fe y sería ingenuo intentar resumirla en una frase. Sin embargo, hay imagen que me impresionó y que quedará grabada en mi memoria como símbolo de esta visita, aunque apenas duró uno o dos minutos.

Cada uno, recordará probablemente algo diferente de este viaje del Papa. A fin de cuentas, de lo que rebosa el corazón habla la boca… y también la memoria. La prensa malintencionada recordará, con resentimiento y sensación de superioridad, el detalle simpático de las monjas limpiando el altar. Es fácil que muchos nacionalistas catalanes hablen de esta visita como la visita en la que el Papa habló en catalán. Otros recordarán simplemente la magnífica arquitectura de la Sagrada Familia, el número de personas o las pancartas a favor o en contra. Algunos, quizá los menos, la preciosa liturgia de consagración del templo, las valientes homilías y declaraciones del Papa, el ejemplo de santidad de Gaudí… En cualquier caso, no parece que la imagen que yo he elegido sea muy popular, porque no la he podido encontrar en Internet y he tenido que sacarla de un vídeo.

Para mí, la imagen más representativa de la visita fue la del Papa rezando, arrodillado y en silencio, ante la tumba del Apóstol Santiago. Probablemente, Benedicto XVI defraudó las ingenuas expectativas de algunos, que esperaban que diera más importancia a gestos de tipo más bien folclórico, como el abrazo a la imagen del Apóstol, pero, el Papa sabe ir a lo esencial y dio importancia a lo que verdaderamente la tiene: las reliquias de Santiago el Mayor. Fue un momento precioso. Hasta el parlanchín comentarista televisivo se calló mientras el Papa rezaba.

Ante la tumba de Santiago, durante unos minutos, el bullicio de la visita papal se detuvo. Y hubo silencio, porque el Papa rezaba.

jueves, 28 de octubre de 2010

Irrumpe el Papa en la escena política latinoamericana - Andrés Beltramo Álvarez

Irrumpe el Papa en la escena política latinoamericana
Andrés Beltramo Álvarez


El Papa Benedicto XVI irrumpió hoy en la escena política latinoamericana con fuerza y claridad. Como lo anticipamos la víspera en este espacio la mañana de hoy pronunció un fuerte discurso, un mensaje que está destinado a dejar huella e incluso podría inclinar la balanza de la segunda vuelta en los comicios presidenciales de Brasil.

Si hasta ahora los operadores de Dilma Rousseff, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), estaban desesperados por el “agujero electoral” que le propinaron entre la Iglesia y los activistas pro-vida (tanto católicos como evangélicos) sobre el polémico tema del aborto, con las palabras pronunciadas este día por el obispo de Roma saltarán todos sus nervios.

Porque el pontífice fue muy claro: los pastores tienen la obligación de emitir juicios morales (incluso en temas políticos), no deben temer a la impopularidad cuando defienden públicamente la vida humana y pueden, con razón, orientar el voto de sus fieles a favor del bien común.

No sólo el texto es claro y directo, el Vaticano quiso difundirlo lo más posible y -cosa rara en estos tiempos- lo entregó a la prensa con tiempo de anticipación. Casi con la certeza que su contenido tendrá un profundo impacto. Algunos dicen que Rousseff y su opositor, José Serra, están en “empate técnico”. ¿Irán los dichos del Papa a definir la elección?. Abajo los pasajes más significativos del mensaje:


PARA VOSOTROS, GRACIA Y PAZ DE PARTE DE DIOS
Benedicto XVI / 28 de octubre de 2010

El deber inmediato de trabajar por un orden social justo es propio de los fieles laicos que, como ciudadanos libres y responsables, se empeñan en contribuir para la recta configuración de la vida social, en el respeto de su legítima autonomía y del orden moral natural.

Vuestro deber como obispos junto con vuestro clero es mediato, en cuanto os compete contribuir para la purificación de la razón y despertar las fuerzas morales necesarias para la construcción de una sociedad justa y fraterna. Cuando, sin embargo, los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas lo exigieran, los pastores tienen el grave deber de emitir un juicio moral, aún en materia política.

Sería totalmente falsa e ilusoria cualquier defensa de los derechos humanos políticos, económicos y sociales que no comprendiese la enérgica defensa del derecho a la vida, desde la concepción hasta la muerte natural. Además de esto, en el cuadro del empeño por los más débiles y los más indefensos, ¿quién es más inerme que un niño no nacido o un enfermo en estado vegetativo o terminal?.

Cuando los proyectos políticos contemplan, abierta o verdaderamente, la despenalización del aborto o de la eutanasia, el ideal democrático -que sólo es verdaderamente tal cuando reconoce y tutela la dignidad de toda persona humana- es traicionado en sus bases.

Por tanto, queridos hermanos en el episcopado, al defender la vida no debemos temer la oposición y la impopularidad, rehusando cualquier compromiso y ambigüedad que nos conformen con la mentalidad de este mundo.

Además, para ayudar mejor a los laicos a vivir su empeño cristiano y socio-político de un modo unitario y coherente, es necesaria una catequesis social y una adecuada formación en la doctrina social de la Iglesia. Esto significa también que en determinadas ocasiones, los pastores deben incluso recordar a todos los ciudadanos el derecho, que es también un deber, de usar libremente el propio voto para la promoción del bien común.

En este punto política y fe se tocan. La fe tiene, sin duda, su naturaleza específica de encuentro con el Dios vivo que abre nuevos horizontes mucho más allá del ámbito propio de la razón. De hecho, sin la corrección ofrecida por la religión hasta la razón puede ser víctima de ambigüedades, como sucede cuando ella es manipulada por la ideología, o es aplicada de manera parcial, sin tener en consideración la dignidad de la persona humana.

Sólo respetando, promoviendo y enseñando incansablemente la naturaleza trascendente de la persona humana es que una sociedad puede ser construida. Así Dios debe encontrar lugar también en la esfera pública, sobre todo en las dimensiones cultural, social, económica y particularmente política. Por eso, amados hermanos, quiero unir mi voz a la vuestra en un vivo apelo en favor de la educación religiosa y, más concretamente, de la enseñanza confesional y plural de la religión en la escuela pública del Estado.







miércoles, 20 de octubre de 2010

Mons. Aguer alerta sobre la “cara oscura” de las Naciones Unidas

Mons. Aguer alerta sobre la “cara oscura” de las Naciones Unidas


La Plata (Buenos Aires), 19 Oct. 10 (AICA).- El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, advirtió sobre “los cambios culturales que se van produciendo en el país” y sobre “la intromisión de ideas totalmente ajenas a la tradición cultural de la Nación y, en particular, los proyectos de ley impulsados por una minoría que suele autodenominarse progresista”.

Tras preguntarse “¿de dónde vienen estas cosas; de dónde proceden estos propósitos, estas ideas, estos proyectos? ¿Son una originalidad criolla?”, afirmó que “hay que decir que no. Se trata en realidad de un proyecto globalque vienede las Naciones Unidas y de una serie de organizaciones satélites de las Naciones Unidas”.

El prelado sostuvo que “se trata de un cambio de paradigmas” y señaló que “hay mucho dinero que corre detrás de este intento de cambiar los paradigmas de conducta y alterar lo que son los auténticos derechos humanos”.

“Entonces, podemos pensar que hay aquí una conspiración en el peor sentido de la palabra. Hay una conspiración tendiente a homogeneizar el pensamiento y la conducta en el mundo entero y esto procede de los centros de poder mundial. Especialmente de los centros de poder político, sostenidos por los centros de poder financiero. Si no se ve aquí un nuevo colonialismo, un nuevo imperialismo, no sé qué nombre darle”, indicó.

“Uno se pregunta: ¿Cómo es posible que los legisladores argentinos asuman esas ideas y las conviertan en proyectos de leyes?. La transversalidad que encontramos en nuestros cuerpos legislativos tiene una dimensión internacional que se presenta como progresista y que se funda en una concepción antihumana y anticristiana, la que caracteriza a la posmodernidad”, aseveró.

Monseñor Aguer consideró que son “tantos problemas a resolver en la Argentina”, y planteó, entre otros: “los pobres jubilados, marginados siempre y que nunca van a tener la pensión que se merecen; la cantidad de jóvenes que no estudian ni trabajan; las migraciones internas que acaban en los nuevos asentamientos en condiciones infrahumanas; una pobreza creciente, o la inseguridad”.

“En este tema -precisó- vemos que el Estado no puede tutelar plenamente la vida y los bienes de la población pero se toma el trabajo de recomponer el Código Civil, el Código Penal y de imponer estos nuevos paradigmas que son nada más que la punta de lanza de un nuevo colonialismo, de un imperialismo mundial que desprecia especialmente a los pobres”.

El arzobispo platense expresó que “es notable cómo en nombre de los derechos humanos, las Naciones Unidas, que debieran ser su tutela, se convierten en violadoras del derecho natural. Y eso es porque ya desde hace varios años, podríamos decir 15 por lo menos, se han impuesto en estos centros mundiales del poder ideologías contrarias a la naturaleza de la persona humana y, por tanto, de su dignidad, de sus auténticos derechos y de los deberes correspondientes”.

Por último, monseñor Aguer recordó que “en la década del ’90 del siglo pasado, las reuniones mundiales de Pekín y de El Cairo, tratando los temas de la población mundial o de la mujer en la sociedad actual, han esbozado planes de cambio cultural y los han exportado a todos los países del mundo, especialmente a aquellos que están en vías de desarrollo. En Pekín y en El Cairo, y luego las reuniones sucesivas que han continuado a aquellas, se ha procurado difundir la anticoncepción, el aborto y, otros presuntos derechos de la mujer fundados en la ideología de género”.



martes, 19 de octubre de 2010

Hermandad e intercambio entre la UCALP y la UAG

Hermandad e intercambio entre la UCALP y la UAG


La Plata (Buenos Aires), 18 Oct. 10 (AICA).- El rector de la Universidad Católica de La Plata (UCALP), doctor Rafael Breide Obeid, fue invitado especialmente a México, para realizar actividades académicas y de intercambio con la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG).

El directivo argentino disertará en el Foro Internacional de Fe y Ciencia de la Universidad de Guadalajara con una ponencia que analiza como “la cristiandad ha sido sustituida por el Estado sin Dios y éste por el dios Estado, entidad abominable y perversa”.

Antes de salir hacia la ciudad mexicana, el rector de la UCALP explicó que en su exposición analizará “cómo se fue abandonando la falsa neutralidad del Estado de Hobbes y de Locke. La pretendida libertad religiosa ha terminado y pronto las conductas religiosamente motivadas en defensa de la vida y la familia serán reprimidas”.

Tras preguntarse “qué debe hacer el cristiano”, destacó que “la política metafísica es la que permite al cristiano sobrevivir y vencer bajo la tiranía del relativismo si se transforma en testigo”.

Además el viaje permitirá incrementar la relación existente entre la UCALP y la UAG, ya que han suscripto convenios de cooperación, de intercambio de alumnos, desarrollo de investigación científica y acciones conjuntas de colaboración académica, científica y cultural para “el enriquecimiento y dimensionamiento internacional de las funciones educativas que desempeñan ambas universidades en cumplimiento de su misión”.

Durante su estadía en México, el doctor Breide Obeid se reunirá con el doctor Isaías Rivera Rodríguez, director de la Escuela de Derecho del Campus Guadalajara -que también es profesor honorario de la UCALP- para coordinar la presentación de la Cátedra Itinerante de Derecho Agrario y Ambiental “Rodolfo Carrera” para el 2011.

El doctor Breide Obeid está acompañado por el doctor Javier Rodríguez Barnes, director de Editoriales de la UCALP, y el licenciado Fernando Brugaletta, jefe de la Secretaría Privada del Rectorado de la UCALP, ya que otros temas por abordar serán tanto el intercambio bibliográfico y editorial como la dimensión internacional de la UCALP mediante la Cooperación Internacional y el Intercambio Estudiantil. Al respecto cabe señalar que tres alumnos mexicanos cursarán en 2011 en la UCALP, asignaturas de Derecho y de Relaciones Internacionales.

También está previsto analizar y rubricar nuevos convenios tanto con la Universidad Autónoma de Guadalajara como con la Universidad Panamericana, ambas de Guadalajara.


Informes: (0221) 4227100, interno 123/140
o por correo electrónico info@ucalp.edu.ar




viernes, 15 de octubre de 2010

Un ateo dice que el catolicismo es el más atacado en Europa

Un ateo dice que el catolicismo es el más atacado en Europa


Madrid (España), 14 Oct. 10 (AICA).- Bernard-Henri Lévy es un pensador ateo considerado como referencia intelectual de la llamada nueva izquierda. En declaraciones al diario ABC, de Madrid, aseguró que el catolicismo es de lejos la religión más atacada en Europa y lamentó que se cometan tantas injusticias contra el papa Benedicto XVI.

"La voz del Papa es muy importante. Y somos muy injustos con este Papa. Yo no soy católico, pero creo que hay prejuicios. Sobre todo un anticatolicismo primario que está tomando proporciones enormes en Europa", afirmó.

Según el pensador, "en Francia se habla mucho de las violaciones de los cementerios judíos y musulmanes, pero nadie dice que las tumbas de los católicos también son profanadas habitualmente. Hay una especie de anticlericalismo en Francia que no es sano en absoluto. Tenemos derecho a criticar las religiones, pero la religión más atacada hoy en día es la religión católica".

Para Lévy, que dice estar a favor de la construcción de una mezquita cerca de la Zona Cero en Nueva York y se opone al uso de la burka, el catolicismo sufre más ataques que el islam. "Los musulmanes, en el terreno intelectual, se defienden. Los católicos, mucho menos", admitió.



jueves, 14 de octubre de 2010

Ocho argumentos para no legalizar las drogas - Víctor Ruiz

Ocho argumentos para no legalizar las drogas
Víctor Ruiz


La experiencia en Estados Unidos y España demuestra que la educación, la prevención y la lucha contra la producción y el uso de estupefacientes reducen las estadísticas de consumo


El pasado 30 de septiembre, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, manifestaba en unas declaraciones realizadas en la televisión Veo 7 su apuesta por legalizar la prostitución y las drogas a nivel mundial.

Hay que legalizar “las prostitutas y los prostitutos, que a veces se nos olvida que hay prostitutos […] Soy partidaria de legalizar la prostitución […] Si alguien quiere pagar por el sexo, no veo por qué lo debemos prohibir”, dijo en respuesta a las preguntas del director de El Mundo, Pedro J. Ramírez.

En este sentido, habría que recordarle a Aguirre que presentar la prostitución como una actividad que puede legalizarse es aceptar que puede haber una salida legal al tráfico de seres humanos.


¿Legalizar las drogas?

En esa misma entrevista, preguntada acerca del debate sobre si legalizar, o no, las drogas a nivel mundial, y sobre la propuesta favorable a la legalización que recientemente hizo el ex presidente del Gobierno español Felipe González, Aguirre respondía que esa propuesta debería ser estudiada porque “llevamos muchísimos años persiguiendo el tráfico de drogas”.

La presidenta de la Comunidad de Madrid se refirió a países como Afganistán y Colombia, que viven envueltos en “auténticas guerras civiles” como consecuencia de esta lacra mundial.

“Hay que plantearse muy en serio lo que ha propuesto Felipe González”, concluyó Esperanza Aguirre.

Sin embargo, la experiencia vivida en países como Estados Unidos y España por ejemplo, demuestra que la educación, la prevención y la lucha contra la producción y el uso de estupefacientes reducen las estadísticas de consumo.

Por otra parte, no deja de sorprender que Felipe González plantee ahora una legalización de las drogas que en ningún momento propuso cuando fue presidente del Gobierno.

En cualquier caso, ante el debate sobre si la mejor forma de combatir los estragos que causan las drogas, sobre todo entre los más jóvenes, es su legalización o la lucha contra ese fenómeno, hay suficientes razones de peso para recordar por qué están prohibidas y por qué deben seguir estándolo.


Ocho argumentos en contra

Tal como señala la subdirectora del diario El País, Berna González, en un artículo publicado en ese diario el pasado 1 de octubre, el argumento de que “ya que eliminar la drogodependencia es imposible, legalicémosla”, no es la mejor opción.

De su artículo ‘El error de legalizar la venta de drogas’, en el que recuerda que los capos de la droga mueven “un negocio ilegal de más de 250.000 millones de dólares al año y que abastece a 250 millones de usuarios en el mundo”, se pueden extraer ocho argumentos para no legalizar las drogas.


1. Es del todo impensable “una sociedad indiferente que admita la posibilidad de ver destruirse a una buena parte de sus miembros de forma legal”.


2. La regulación de las drogas a nivel mundial no podrá evitar “las fórmulas ilegales (mafias) que hagan llegar la droga a los menores, por ejemplo”.


3. Aunque se llegara a un consenso sobre ejercer un férreo control estatal sobre el tráfico de drogas, esto “no podrá ser afrontado por la mayoría de países, con gobiernos débiles y escasos recursos para imponerlo”.


4. El Informe Mundial de 2010 de la Oficina contra la Droga y el Delito de Naciones Unidas muestra “buenas noticias en la lucha contra la producción y el consumo de sustancias”. Y es que “la superficie total del cultivo de cocaína ha caído un 13% desde 2007”. Esto se debe en gran parte a la “eliminación del 58% de los cultivos de Colombia”.

Así, Estados Unidos “ha reducido el consumo al ritmo en que se destruían plantaciones en Colombia”. Hay que recordar que EE. UU. es el mayor comprador de cocaína a este país. De 10,5 millones de consumidores que tuvo en los ochenta ha pasado a 5,3 millones en 2008.

Por el contrario, Europa, que se abastece de cocaína en Perú y Bolivia, duplicó sus consumidores de 2 a 4,1 millones en diez años.


5. El Plan Nacional de Drogas en España pasó del Ministerio de Interior al de Sanidad en 2004. Desde entonces, ese paso de compartir un control policial con un enfoque sanitario y de prevención ha bajado las cifras de consumo en España.

“El consumo de cannabis cayó del 11,2 al 9,2 de cada 100 adultos que lo han consumido en el último año. Del 36,6% al 29,8% en menores”, cita Berna González en su artículo.

Es decir, “la combinación de la represión […] y la prevención del consumo, la educación para aumentar la percepción del riesgo entre la población, dan frutos innegables”, añade.


6. En ese sentido, “ningún Gobierno puede claudicar anta una lacra que contribuye con fiereza al fracaso escolar, que perjudica la salud y que sume a una buena proporción de la población en la apatía social”.


7. Las drogas, pues, “no son sujetos de derecho, merecedores de un tratamiento de igualdad que cimiente su lucha por una legalidad universal”. Al mismo tiempo, “tampoco drogarse parece que sea un derecho reconocido en Cartas ni Constituciones”.


8. Por último, la subdirectora de El País concluye señalando que “si hay una colisión entre dos utopías”, es decir entre los partidarios de legalizar las drogas y los de prohibirlas para acabar con el problema, “la obligación de los Gobiernos debe ser navegar en el rumbo hacia la que garantice mejor la salud e integridad de su población”.



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miércoles, 13 de octubre de 2010

Ley de filicidio esconde intención de legalizar aborto, advierte Mons. Aguer

Ley de filicidio esconde intención de legalizar aborto, advierte Mons. Aguer


LA PLATA, 12 Oct. 10 (ACI).- El Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, criticó la media sanción que recibió la ley de filicidio en la Cámara de Diputados porque esconde la posibilidad "inminente, por lo menos en la intención de muchos legisladores" de legalizar el aborto.

Durante el programa Claves para un Mundo Mejor, el Prelado explicó que del proyecto de filicidio se desprende que "si una mujer mata a su hijo poco tiempo después del parto –se admite que el período del puerperio no es fácil de determinar–, hay que presumir que lo ha hecho porque ha sufrido un desequilibrio que obnubiló su capacidad de elegir correctamente. Entonces se le aplica una pena que va de los seis meses a los tres años, con lo cual se convierte esto en un delito excarcelable".

"Lo que hay que decir en buen romance es que con esta decisión se desprecia la vida del neonato. Más allá de lo que se pueda opinar sobre la graduación de la pena, lo que significa esto es el menosprecio de la vida del niño recién nacido (…) Entonces: ¿qué diferencia hay entre matar a un niño recién nacido y matar a un niño por nacer?", preguntó.

Por otro lado, lamentó "comprobar que la mayor parte de los impulsores de estos proyectos de ley son mujeres. Esto resulta aterrador, y muestra el estrago intelectual y moral que produce la ideología del feminismo extremo". La ley de filicidio fue impulsada por las diputadas Diana Conti y Nora César.

"Las mujeres que profesan esa ideología no quieren ni oír hablar del niño por nacer. Esa expresión, que es hoy día aceptada comúnmente y que aparece en documentos jurídicos indiscutibles, les causa escozor", expresó el Prelado.

Mons. Aguer advirtió que estos proyectos "poco a poco van alterando los paradigmas en la sociedad argentina, porque cuando la ley autoriza una conducta o no la considera tan grave y está disminuyendo la pena correspondiente, en el fondo se está favoreciendo la comisión del delito".

Advirtió que aunque sus promotores usan la bandera de los derechos de la mujer, en realidad estas leyes "desfeminizan a la mujer, le arrebatan aquello que tiene como característica irremplazable, única, que es su capacidad de dar vida, de acoger la vida, de defender la vida".

"Poco a poco, se intenta cambiar la mentalidad de la sociedad argentina; eso es lo que se procura: un cambio cultural respaldado por la ley, en contra de los valores fundamentales de la condición humana", denunció.



domingo, 19 de septiembre de 2010

Cristianismo ofrece contribución vital al debate político, explica Benedicto XVI

Cristianismo ofrece contribución vital al debate político, explica Benedicto XVI


LONDRES, 17 Sep. 10 (ACI).- En su discurso a los exponentes de la sociedad civil, del mundo académico, cultural y empresarial, con el cuerpo diplomático y con líderes religiosos, el Papa Benedicto XVI explicó que la religión y el cristianismo no constituyen un problema que los legisladores deben solucionar sino "una contribución vital al debate nacional", al ejercicio de la política en el que los católicos también deben hacer oír su voz.

En sus palabras en el Westminster Hall, en donde fue condenado a muerte Santo Tomás Moro, y en presencia de figuras representativas del Reino Unido como los ex Primeros Ministros Tony Blair y Margaret Tatcher, el Santo Padre pasó revista a la tradición parlamentaria de esta nación que se ha configurado como "una democracia pluralista que valora enormemente la libertad de expresión, la libertad de afiliación política y el respeto por el papel de la ley, con un profundo sentido de los derechos y deberes individuales, y de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley".

"Si bien con otro lenguaje, la Doctrina Social de la Iglesia tiene mucho en común con dicha perspectiva, en su preocupación primordial por la protección de la dignidad única de toda persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, y en su énfasis en los deberes de la autoridad civil para la promoción del bien común", añadió.

Benedicto XVI explicó luego que Santo Tomás Moro se hace actual con sus cuestionamientos sobre la ética en la vida social y civil: "si los principios éticos que sostienen el proceso democrático no se rigen por nada más sólido que el mero consenso social, entonces este proceso se presenta evidentemente frágil. Aquí reside el verdadero desafío para la democracia", alertó.

Para el Papa, la reciente crisis financiera global muestra claramente "la inadecuación de soluciones pragmáticas y a corto plazo relativas a complejos problemas sociales y éticos. Es opinión ampliamente compartida que la falta de una base ética sólida en la actividad económica ha contribuido a agravar las dificultades que ahora están padeciendo millones de personas en todo el mundo. Ya que 'toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral', igualmente en el campo político, la dimensión ética de la política tiene consecuencias de tal alcance que ningún gobierno puede permitirse ignorar".

"Así que, el punto central de esta cuestión es el siguiente: ¿Dónde se encuentra la fundamentación ética de las deliberaciones políticas?. La tradición católica mantiene que las normas objetivas para una acción justa de gobierno son accesibles a la razón, prescindiendo del contenido de la revelación. En este sentido, el papel de la religión en el debate político no es tanto proporcionar dichas normas, como si no pudieran conocerlas los no creyentes. Menos aún proponer soluciones políticas concretas, algo que está totalmente fuera de la competencia de la religión. Su papel consiste más bien en ayudar a purificar e iluminar la aplicación de la razón al descubrimiento de principios morales objetivos".

"Este papel 'corrector' de la religión respecto a la razón no siempre ha sido bienvenido, en parte debido a expresiones deformadas de la religión, tales como el sectarismo y el fundamentalismo, que pueden ser percibidas como generadoras de serios problemas sociales. Y a su vez, dichas distorsiones de la religión surgen cuando se presta una atención insuficiente al papel purificador y vertebrador de la razón respecto a la religión".

El Papa subrayó que este es un proceso de doble sentido: "sin la ayuda correctora de la religión, la razón puede ser también presa de distorsiones, como cuando es manipulada por las ideologías o se aplica de forma parcial en detrimento de la consideración plena de la dignidad de la persona humana".

"Después de todo, dicho abuso de la razón fue lo que provocó la trata de esclavos en primer lugar y otros muchos males sociales, en particular la difusión de las ideologías totalitarias del siglo XX. Por eso deseo indicar que el mundo de la razón y el mundo de la fe –el mundo de la racionalidad secular y el mundo de las creencias religiosas– necesitan uno de otro y no deberían tener miedo de entablar un diálogo profundo y continuo, por el bien de nuestra civilización".

"En otras palabras, la religión no es un problema que los legisladores deban solucionar, sino una contribución vital al debate nacional. Desde este punto de vista, no puedo menos que manifestar mi preocupación por la creciente marginación de la religión, especialmente del cristianismo, en algunas partes, incluso en naciones que otorgan un gran énfasis a la tolerancia. Hay algunos que desean que la voz de la religión se silencie, o al menos que se relegue a la esfera meramente privada".

Como ejemplo de esta postura, el Papa comentó que "hay quienes esgrimen que la celebración pública de fiestas como la Navidad deberían suprimirse según la discutible convicción de que ésta ofende a los miembros de otras religiones o de ninguna. Y hay otros que sostienen –paradójicamente con la intención de suprimir la discriminación– que a los cristianos que desempeñan un papel público se les debería pedir a veces que actuaran contra su conciencia".

"Éstos son signos preocupantes de un fracaso en el aprecio no sólo de los derechos de los creyentes a la libertad de conciencia y a la libertad religiosa, sino también del legítimo papel de la religión en la vida pública. Quisiera invitar a todos ustedes, por tanto, en sus respectivos campos de influencia, a buscar medios de promoción y fomento del diálogo entre fe y razón en todos los ámbitos de la vida nacional".

El Papa Benedicto XVI se refirió luego a la contribución del Reino Unido para el desarrollo de los más pobres, explicando que esta tarea debe hacerse promoviendo el desarrollo humano integral y que para ello cuenta con la colaboración de la Santa Sede, una relación que espera siga "dando frutos y que se refleje en una creciente aceptación de la necesidad de diálogo y de respeto en todos los niveles de la sociedad entre el mundo de la razón y el mundo de la fe".

Al hablar luego de la colaboración Iglesia-Estado que puede hacer mucho bien en Gran Bretaña, el Santo Padre resaltó finalmente que "para que dicha cooperación sea posible, las entidades religiosas –incluidas las instituciones vinculadas a la Iglesia Católica– necesitan tener libertad de actuación conforme a sus propios principios y convicciones específicas basadas en la fe y el magisterio oficial de la Iglesia. Así se garantizarán derechos fundamentales como la libertad religiosa, la libertad de conciencia y la libertad de asociación".


Para leer el discurso completo, ingrese a:



sábado, 18 de septiembre de 2010

¿De quién es el honor? - Bruno Moreno Ramos

¿De quién es el honor?
Bruno Moreno Ramos


Me ha hecho gracia leer que un grupo de ateos del Reino Unido ha firmado una carta pública diciendo que el Papa Benedicto XVI no se merece el honor de ser invitado al Reino Unido. En ella, recogen las típicas acusaciones contra la Iglesia, con la curiosa idea de que, si repiten mucho las cosas, terminarán por ser (o parecer) ciertas.

No puedo evitar preguntarme algo que los firmantes de la carta parecen dar por sentado. ¿Qué tiene el Reino Unido, para que sea tan gran honor ser invitado al mismo?. A este efecto, he traducido unos párrafos de un conocido bloguero anglicano, con el seudónimo de Archbishop Cranmer, sobre la situación actual del Reino Unido:

“El Papa Benedicto XVI viene al Reino Unido en un momento en que la conciencia cristiana está en estado de sitio, la iglesia nacional acobardada y nuestras libertades más socavadas de lo que han estado en siglos. Las enfermeras no se atreven a rezar ni a llevar un crucifijo; los profesores no osan mencionar a Jesús y el recepcionista del colegio no se atreve a pedir una oración. Si trabajas para British Airways, los turbantes, las pulseras Sikh y los pañuelos islámicos son aceptables, pero ni se te ocurra pensar en llevar una cruz. Los cristianos ya no pueden ser padres adoptivos, encargados de registros, propietarios de hoteles o pensiones. Los obispos no pueden defender la ortodoxia, los predicadores callejeros no pueden citar la Escritura y las agencias de adopción deben actuar contra su conciencia o cerrar.

Y ni se te ocurra decir «Jesús» en el trabajo.

El Nuevo Laborismo estaba tan pendiente de legislar para una mayor “igualdad” y tolerancia de todas las minorías intolerantes que eran incapaces de ver que, simultáneamente, estaban defendiendo por ley la intolerancia con la tolerante mayoría cristiana. El Reino Unido se ha convertido en una nación en la que el cristianismo es una «excentricidad» practicada por «raritos».

Cuando los cristianos se atreven a enfrentarse a una condena judicial, se les presenta como intolerantes. Cuando defienden una opinión con la que otros pueden estar en desacuerdo, son dogmáticos. Cuando no llegan a la perfección, se les coloca en la picota y se les describe como hipócritas. Cuando defienden al no nacido, no son progresistas. Cuando se oponen a los embriones mitad humanos y mitad animales, están contra la ciencia. Cuando expresan su preocupación por los niños sin padre, son homófobos. Cuando defienden públicamente a los pobres, son malos liberales. Cuando defienden la educación religiosa, son intolerantes. Cuando intentan defender el matrimonio, son carcas de «extrema derecha»”.

Quien dice estas cosas no es un partidario del Papa. Al contrario, es un anglicano a ultranza y defensor infatigable de su protesta contra Roma. El artículo sigue dejando muy claro las cosas que no le gustan de la Iglesia Católica. Sin embargo, estos párrafos (con multitud de enlaces a casos reales de todo lo que dicen) muestran claramente las políticas cada vez más hostiles al cristianismo que hay en Gran Bretaña (igual que en muchos otros países europeos, incluido el nuestro) [Nota: se refiere a España]. Y todos esos casos indican que, quizá, el ateísmo en el Reino Unido no tiene muchas razones para tomar ese aire de “inocencia ofendida” (por no hablar de los historiales de algunos de los que firman esa carta, pero ésa es otra cuestión).

El bloguero, a pesar de su desconfianza hacia Roma, dice también:

"Mientras que el Arzobispo de Canterbury es percibido como alguien distante y sus palabras resultan impenetrables en la niebla postmoderna, se puede esperar que un Papa que habla con claridad traiga consigo un mensaje comprensible, para acabar con las directivas igualitarias más absurdas y dejar a un lado el omnipresente dogma de lo políticamente correcto".

El Reino Unido, como el resto de Europa, se muere a chorros. Y necesita desesperadamente que alguien diga en voz alta la Verdad. Yo diría que si alguien tiene que sentirse honrado, ilusionado y esperanzado es en gran medida el Reino Unido, porque el Papa ha querido visitar ese país, para anunciar de nuevo el Evangelio donde casi se ha perdido y donde los hombres han preferido las tinieblas a la luz. Y, aunque el Papa, como todos los cristianos, empieza todos los días la Misa reconociendo “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa", lleva consigo las palabras del Hijo de Dios, que tiene al Cielo por trono y a la Tierra como estrado de sus pies. ¿De quién es el honor?.





miércoles, 15 de septiembre de 2010

La Ideología de Género y la “Caritas in Veritate” (II) - Mons. Tony Anatrella

La Ideología de Género y la “Caritas in Veritate” (II)
Entrevista a monseñor Tony Anatrella


ROMA, martes 14 de septiembre de 2010 (ZENIT.org).- Si en la ideología de la teoría de género se dice que cada uno construye e inventa sus normas, ¿qué dice la Caritas in Veritate al respecto?. Monseñor Tony Anatrella responde a esta pregunta en esta entrevista sobre la encíclica social de Benedicto XVI Caritas in Veritate y la teoría de género. Un tema sobre el que monseñor Anatrella trató el pasado mes de julio en una conferencia dada a los obispos del continente africano.

Monseñor Tony Anatrella es psicoanalista y especialista en psiquiatría social. Consultor del Consejo Pontificio para la Familia y del Consejo Pontificio para la Salud, es también miembro de la Comisión Internacional de Investigación sobre Medjugorje de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y asesora y enseña en París en el IPC y en el Collège des Bernardins.

Fue invitado a dar una conferencia sobre el tema: "La Caritas in Veritate y la teoría de género" a los obispos africanos reunidos en Accra (Ghana) para la plenaria del SCEAM, celebrada del 26 de julio hasta el 2 de agosto de 2010.

Sobre este tema concedió también esta entrevista a ZENIT, que por su densidad y extensión ofrecemos en cuatro partes (la primera ayer, 13 de septiembre) hasta el próximo jueves.


- Si en la ideología de la teoría de género se dice que cada uno construye e inventa sus normas, ¿qué dice la Caritas in Veritate al respecto?

Monseñor Tony Anatrella: Estamos en plena ilusión narcisista de creer que el hombre se crea a sí mismo y es su propia referencia. Es el pecado del espíritu por excelencia, el pecado original aún en acto.

En la Caritas in Veritate, el Santo Padre se interroga, según sus palabras, sobre la ideología tecnocrática que crea sistemas de comprensión del hombre y de organización de la sociedad poco realistas y contrarias tanto a las necesidades humanas como al bien común.

Es por ello que el Papa, en su encíclica, pone en guardia contra "la utopía de una humanidad vuelta a su estado original de la naturaleza", que es una manera de "separar el progreso de su evaluación moral y, por lo tanto, de nuestra responsabilidad "(n. 14). Detrás de esta noción de "una humanidad vuelta a su estado original”, se revela el deseo de deconstruir las relaciones económicas en nombre de la sociedad de mercado, pero también los conceptos de hombre y mujer, pareja, matrimonio, familia y crianza de los hijos. La verdad del hombre se encontraría así en la indiferenciación para ser iguales, en la liberación de todos los modelos y de todas las representaciones, elaborados por el proceso de la civilización, concebidos como superestructuras que frustran los deseos primarios y las exigencias circunstanciales.

En este sentido, el Papa dijo, el hombre ya no se concibe como un don ofrecido a sí mismo con una ontología que le es propia, sino como un ser que se crea y forma a sí mismo. El desarrollo humano, lejos de ser una vocación que viene de una llamada trascendental, y que por tanto tiene un significado, a menudo se presenta a través de la idea de que el hombre debe darse un sentido a sí mismo. Sin embargo, señala Benedicto XVI, "el hombre es incapaz de darse a sí mismo su propio sentido último" (n. 16). Volviendo a la Populorum Progressio, dijo: "el verdadero humanismo se abre al Absoluto, en reconocimiento de una vocación que da la idea de la vida humana". De lo contrario el hombre pensará sólo mirándose a sí mismo, sin otro tipo de relación que su propio narcisismo y vanidad, una visión que caracteriza el espíritu pagano de las sociedades occidentales, impregnadas de nociones egoístas. Los constructores de ilusiones, en palabras de Juan Pablo II (n. 17), "basan siempre sus propias propuestas en la negación de la dimensión trascendente del desarrollo, seguros de tenerlo todo a su disposición. Esta falsa seguridad se convierte en debilidad, porque comporta el sometimiento del hombre, reducido a un medio para el desarrollo, mientras que la humildad de quien acoge una vocación se transforma en verdadera autonomía, porque hace libre a la persona" (n.17). En otras palabras, si el sujeto humano desarrolla una personalidad particular, en el sentido psicológico del término, ya no es su ser el que sirve de base para su desarrollo personal y social. El hombre se hace libre, independiente y vigoroso cuando reconoce el origen de su ser. En esta perspectiva, la fe cristiana es una liberación porque Cristo le revela su verdad en el alfa y la omega. Una “verdad que libera "(Jn 8, 36-38), y esta verdad, las realidades importantes, permiten inscribirse en un desarrollo constante, que es otra cosa distinta que construirnos, dice Benedicto XVI.

Pero esta verdad está lejos de ser aceptada como un don recibido. La verdad es a menudo considerada como un producto humano, cuando es, en el mejor de los casos, el resultado de un descubrimiento o una recepción (n. 34). Es así que "el amor en la verdad pone al hombre en la sorprendente experiencia del don" (n. 34). El hombre cultiva una mala fe para no reconocer este hecho, y se retira hacia la autosuficiencia, hacia una verdad a medida y conveniente. Quiere luchar contra el mal con sus propias fuerzas y en nombre de las leyes democráticas que se fabrica. Trata de ignorar el sentido del pecado y del mal que hieren al hombre, creyendo erradicarlo con leyes civiles que a veces no hacen sino fortalecerlo. El hombre moderno, dice el Papa quiere que coincida el bienestar material y social con la salud, o incluso la felicidad. Al tratar de salvarse a sí mismo, no sólo se pierde sino que se queda aún más en la depresión, por ser incapaz de encontrar la fuente de su ser.


- ¿La ideología de género habría tomado el lugar de otras ideologías difuntas?

Monseñor Tony Anatrella: Hay que tener en cuenta que las organizaciones internacionales, las Naciones Unidas, la Comisión Europea y el Parlamento en Estrasburgo imponen esta nueva ideología en la ignorancia de los ciudadanos. He dado muchas conferencias sobre este tema en Francia y en el extranjero, y el público se queda a menudo sorprendido al constatar que estas ideas se han filtrado insidiosamente en las leyes civiles, en los medios de comunicación, en las series de televisión, en la escuela secundaria y en la Universidad. Los medios de comunicación franceses valoraron, de forma demagógica y sin sentido crítico, la creación de una Cátedra sobre Género, en Ciencias Políticas en París en la primavera de 2010, cuando esta ideología inerva la educación y las representaciones sociales en años. Como siempre la ideología de moda de una época no puede soportar la crítica, como en los años 1950-1960, estaba de moda en los círculos llamados intelectuales, no criticar el marxismo, sino más bien honrarlo en todas las disciplinas. La mayoría de los estudios universitarios fueron impregnados de él.

La ideología del género ahora pasa a través de leyes que tienen por objeto crear la realidad social. Este es el caballo de Troya y es demasiado tarde cuando se descubre. Los africanos quieren ser vigilantes sobre el tema, y su clarividencia me ha impresionado durante mi estancia en África. Ellos nos pueden dar lecciones de realidad y de pensamiento.

Occidente debería ser más humilde y modesto en relación con los africanos, de lo contrario corremos el riesgo de socavar nuestra credibilidad y de verles volverse a la colaboración con otros países y otros horizontes culturales. Las democracias, dado que todavía están en esta lógica de que estamos en la era de los grupos de presión y de los informes compuestos ideológicamente de antemano, en muchos organismos internacionales y europeos, crean a menudo leyes (tecnocráticas) en nombre de simples ajustes técnicos, como el ministro de Justicia había dicho en Francia durante el voto de los PACS (1999), de modo que abrazan por principio una concepción de la vida y alteran el sentido de la realidad. Este es el sentido de lo que ha pasado con la institución del matrimonio. El marxismo quería inventar un nuevo hombre, el nazismo, un hombre puro, y la teoría de género, un hombre liberado de la diferencia sexual: los hombres y las mujeres son intercambiables en el nombre del falso valor de la paridad, y las orientaciones sexuales podrían ser origen de la pareja y de la familia. ¿Cómo no ver que el nihilismo y el revisionismo de las realidades más importantes están manos a la obra?.



[Entrevista realizada por Anita S Bourdin, traducida del francés por Inma Álvarez]



Teoría de Género y cuestiones sociales, ¿cuál es el papel de la Iglesia? (I) - Mons. Tony Anatrella

Teoría de Género y cuestiones sociales, ¿cuál es el papel de la Iglesia? (I)
Entrevista a monseñor Tony Anatrella


ROMA, lunes 13 de septiembre de 2010 (ZENIT.org) – La teoría del género, que domina hoy en muchas instancias culturales y sociales de Occidente, y que afirma que la identidad sexual del individuo es un constructo social y no una realidad natural, fue uno de los temas centrales de la 15 ª Asamblea General del SCEAM (Simposio de las Conferencias Episcopales de África y Magadascar) en Accra, Ghana.

Sobre esta cuestión, y sobre las enseñanzas respecto a la verdad sobre el ser humano contenida en la encíclica Caritas in Veritate, intervino monseñor Tony Anatrella ante los obispos del continente africano, subrayando la importancia de que la Iglesia hable claro en los foros internacionales.

Monseñor Tony Anatrella es psicoanalista y especialista en psiquiatría social. Consultor del Consejo Pontificio para la Familia y del Consejo Pontificio para la Salud, es también miembro de la Comisión Internacional de Investigación sobre Medjugorje de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y asesora y enseña en París en el IPC y en el Collège des Bernardins.

Fue invitado a dar una conferencia sobre el tema: "La Caritas in Veritate y la teoría de género" a los obispos africanos reunidos en Accra para la plenaria del SCEAM, celebrada del 26 de julio hasta el 2 de agosto de 2010.

Sobre este tema concedió también esta entrevista a ZENIT, que por su densidad y extensión ofrecemos en cuatro partes, entre hoy y el próximo jueves.


-¿La encíclica Caritas in veritate aborda realmente los problemas planteados por la teoría de género?

Monseñor Tony Anatrella: La cuestión antropológica es el hilo conductor de la reflexión de la última encíclica del Papa. De hecho, más allá del versante económico de la crisis actual, ésta es también una crisis moral y espiritual sobre el sentido del hombre. La Caritas in veritate tiene la intención de abordar la concepción del hombre que se ha construido a partir de las ciencias humanas en los últimos cincuenta años. El enfoque de éstas que, bajo el disfraz de la ciencia, se presentan como una ideología que sugiere que el hombre es el resultado de la cultura y que se construye con independencia de la naturaleza humana y de las leyes universales inherentes a su condición. La teoría de género es el signo más problemático de las ideas actuales sobre el hombre.

En los países occidentales, nos encontramos precisamente en esta desestabilización antropológica y, por consiguiente moral que desequilibra los vínculos sociales, ya que ataca a la estructura en la que se basa la sociedad. Tiene lugar a través de la desregulación financiera en nombre del liberalismo y la economía de mercado, y de la desregulación antropológica y moral, haciendo creer que las normas se crean únicamente por consenso. Pero no es el debate democrático el que le da valor a una ley, sino en lo que se funda. Así sucede con las leyes que son cuestionables desde una perspectiva antropológica. Su voto no les da necesariamente un valor moral. Es deber de la Iglesia decirlo.

Así, se han instalado un relativismo y un negacionismo de los puntos de referencia de la antropología. ¿Cómo no ver que esto está creando una nueva forma de violencia?. Ésta se expresa comenzando por los más jóvenes, que tienen dificultades para acceder a las dimensiones objetivas y simbólicas de la relación con los demás y con la sociedad. Cada uno se instala en el deseo de inventar sus propios códigos, con la voluntad de imponerlos a los demás. Este es el drama y el síntoma de algunas de nuestras ciudades. Ya no estamos en búsqueda de normas trascendentes, de principios de humanidad, en el sentido de que ya no dependen del sujeto, sino del libre albedrío de la interpretación aleatoria. Una antropología con un sentido de desarrollo humano, dice Benedicto XVI, se inscribe en la perspectiva del bien común que da cuenta de la dimensión política y la dimensión religiosa de la existencia.


-¿Acaso no se reprocha a la Iglesia, como en la cuestión de los gitanos rumanos en Francia, de intervenir en el campo político? ¿Está la Iglesia verdaderamente cumpliendo su función?

Monseñor Tony Anatrella: La Iglesia está en su papel y debe intervenir cuando la dignidad humana está en juego. A lo largo de la historia, los gobiernos a veces han tenido dificultades para aceptar sus discursos y tenerlos en cuenta. Muchos obispos y sacerdotes lo han pagado con el precio de sus vidas. Hay una incomprensión por parte de la opinión pública y, a veces, por parte de los responsables políticos sobre el papel de la Iglesia, que no debe ser excluida del debate político cuando recuerda cuestiones para despertar las conciencias.

Cristo no hizo otra cosa en el Evangelio, sino que manifestó la verdad de Dios y reveló la del hombre. Basta con escuchar a los medios para advertir una gran confusión sobre el papel de la Iglesia en cuanto al debate en Francia sobre la cuestión de los gitanos. Para algunos la separación entre Iglesia y Estado haría que la Iglesia no tuviese derecho a intervenir en las cuestiones sociales y políticas. Se trata de un error de perspectiva sobre el significado de la laicidad en Francia. Es el Estado el que es laico y no la sociedad, como recordó en su tiempo el cardenal Jean-Louis Tauran, pues ésta está atravesada por diferentes corrientes de pensamiento.

La Iglesia no tiene que esconderse en la sacristía, como dando a entender a Cristo la orden de que se calle. Tampoco hay que oponer las normas de la Iglesia a las del Estado, como afirmó el ministro de Agricultura, Bruno Le Maire, en el diario La Croix (23 de agosto de 2010). “Hay – dijo – en nuestro país una regla muy importante, que es la separación de Iglesia y Estado (...). La Iglesia tiene sus posturas, dictadas por la moral, por sus propias reglas, nosotros somos los representantes del Estado, estamos aquí para hacer cumplir el imperio de la ley en el territorio". El ministro debería reconsiderar este tipo de clasificación, que está lejos de ser pertinente para pensar en las situaciones humanas para todos los ciudadanos de la ciudad y todas las instituciones, y releer a los clásicos sobre el tema. Al afirmar esto, trata de cerrar autoritariamente el debate, e ignora el verdadero significado de la separación entre uno y otro.

Aunque la Iglesia no tiene por objeto regular la sociedad política, puede hablar, en nombre de su enseñanza social, que ha influido enormemente en la cultura occidental, sobre todos los temas sociales que afectan a la existencia humana. La separación de Iglesia y Estado es la separación del poder religioso y el poder político (en el sentido de gobierno), y no hacer creer que habría dos sistemas de pensamiento opuestos y contradictorios para pensar en el bien común. Las normas políticas serían así extrañas no sólo a las exigencias antropológicas objetivas, sino también a las reglas morales. La creación de la ley civil, como la práctica política, siempre revelan una concepción del hombre que es compatible o incompatible con los principios de la razón. La ley civil no está por encima de las referencias morales.


-¿El discurso de la Iglesia no va contra la razón humana?

Monseñor Tony Anatrella: Por supuesto que no. Muchos discursos ideológicos y políticos tratan de escapar a la evidencia de la razón humana. Aunque el cristianismo produjo su propia racionalidad desde el Evangelio, no está en contradicción con la razón de las cosas cuando piensa en ellas. La relación con Dios, como enseña Cristo, es una cuestión de amor, amor a la verdad. ¿Aman la verdad?. El Sumo Pontífice hizo especial hincapié en ello en su encíclica. La Iglesia interviene precisamente en nombre de estos principios de la razón, confrontados por la realidad e iluminados por la revelación cristiana.

El Papa Benedicto XVI lo puso de relieve maravillosamente en su discurso en el Collège des Bernardins durante su viaje apostólico a París y Lourdes (12 de septiembre de 2008). La fe cristiana se apoya en la razón para discernir el significado de la Palabra de Dios y sacar todas sus consecuencias. No es únicamente una cuestión religiosa, sino de saber a partir de qué realidades el hombre se desarrolla en la verdad y la justicia. La Iglesia puede ser entendida igual de bien por los creyentes y por los no creyentes. La Caritas in veritate es así cuando apela al sentido de un desarrollo integral que no reduzca al hombre a un objeto económico (la sociedad comercial no inventó el concepto alienante de “recursos humanos”), al respeto de la dignidad humana, a la igualdad de las personas que no se confunde con el igualitarismo de las situaciones y comportamientos, al sentido del matrimonio y la familia basadas únicamente en la relación estable entre un hombre y una mujer, a una prevención contra el Sida, que no se limite a las medidas sanitarias las cuales, en lugar de apelar a un comportamiento responsable sobre el significado del amor, sugieren que todas las prácticas son posibles en la medida en que uno se protege, o también que la anticoncepción y el aborto son “avances” sociales que afectan a la vida humana y causan serios y graves problemas psicológicos, sociales, ecológicos, demográficos y morales; y, finalmente, que la eutanasia nunca es un acto de amor. El amor nunca inspira la muerte.

Podríamos desgranar también otras situaciones en las que la Iglesia trata de hacerse entender allí donde hay una tendencia a minimizar o ignorar su discurso cuando no le conviene al conformismo encubridor de los clichés sociales y de los medios de comunicación. Por el contrario, el discurso de la Iglesia se hace creíble si justifica las posturas particulares y si va en la dirección de ciertos movimientos de opinión. De lo contrario, es declarada ilegítima por el primer escritor o crítico profesional que se posiciona en magisterio contra la Iglesia y dador de lecciones al Papa y los obispos. En realidad tanto unos como otros aprovechan para instrumentalizar su discurso en lugar de comprenderlo de manera auténtica.

En última instancia, lo que dice el Papa en su encíclica que los políticos deberían leer: las decisiones políticas se toman a menudo condicionadas por la sociedad de consumo que impone sus normas económicas (con el símbolo moral de los franceses basado únicamente en el poder de las adquisiciones que se realizaron durante un período determinado). La sociedad llamada liberal, de hecho, la más alienante de las subjetividades, lleva a los políticos a dejarse guiar por una visión pragmática, a gobernar a partir de los puntos ciegos de la sociedad con leyes de circunstancias y sin tener principios antropológicos precisos. Las leyes democráticas provienen a menudo de leyes prescritas por los medios de comunicación a las que se someten a veces los gobernantes.

Los medios de comunicación y los sondeos, con la fuerza de las imágenes y discursos, se imponen a todos con la inmediatez de los tiempos de Internet, en detrimento del sentido de la historia y el tiempo de maduración de las opciones políticas. La historia, que se enseña cada vez menos en la escuela (se suprime así la presentación de grandes personajes y el periodo de Luis XVI y de Napoleón) da a los jóvenes el sentimiento de que el tiempo no cuenta, de que sólo domina el instante y el exotismo de lo que está ocurriendo en otros lugares. ¿Cómo reflexionar y gobernar seriamente en una atmósfera de provocación y de "excitación mediática", como ha recordado recientemente el cardenal Vingt-Trois, con los ojos fijos en el acontecimiento presente y sin ningún tipo de distancia?. La Iglesia apela a la razón, a la dignidad de las personas y situaciones, y se inscribe en una historia.

Para algunos, la Iglesia será generosa con los extranjeros y los desposeídos, y rígida en asuntos morales (sobre todo cuando se habla de condones, de homosexualidad, de divorcio, de aborto y de eugenesia hacia, entre otros, la trisomía 21, cuando no de eutanasia). La Iglesia no es rígida, sino que es libre, lúcida y abierta a la vida como lo exige Cristo, ya que es siempre en el nombre del mismo principio en que ella interviene y estructura su relación con el mundo: el respeto de la dignidad humana, el respeto de la expresión sexual como una forma de relación amorosa comprometida entre un hombre y una mujer, y el respeto de la vida desde su inicio hasta su final. Todas estas cosas están siendo cuestionadas, también por la teoría de género, ya que cada uno es su propio creador y destructor, ¡y por qué no, el destructor y exterminador de vidas que no son útiles!. ¡Una ideología tecnocrática e idealista y al mismo tiempo tan dañina como sus precedentes!.



[Entrevista realizada por Anita S Bourdin, traducida del francés por Inma Álvarez]



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