El Cardenal Bartolucci y sus recuerdos, desde Pío XII hasta Benedicto XVI
Cardenal, pero no obispo, Monseñor Domenico Bartolucci, 93 años, de Mugello, de 1956 a 1997 maestro “perpetuo” del coro de la Capilla Sixtina – el coro polifónico que acompaña las celebraciones papales –, estaba en su estudio, en el piano, cuando hacia las 11.30 hs. del 19 de noviembre pasado le llegó inesperadamente una llamada telefónica desde el Vaticano. El cardenal Tarcisio Bertone deseaba encontrarse con él a las 13.30 en la Secretaría de Estado vaticana.
Poco después, el “maestro”, como todos lo llaman ya desde hace décadas, era informado de la voluntad del Papa de crearlo cardenal en el consistorio que se realizaría al día siguiente. Bartolucci confiesa todavía su estupor y una cierta turbación interior al oír la noticia de la púrpura.
Dice al Foglio: “Nunca habría pensado en el cardenalato. Lo considero un gran honor y creo que el Papa ha querido darlo, por mi intermedio, a la música sacra. Sin embargo, dada mi edad y mi particular servicio a la Iglesia, he preferido no ser ordenado obispo”.
