martes, 22 de junio de 2010

Sudáfrica 2010: Benedicto XVI también escribe sobre el Mundial

Sudáfrica 2010: Benedicto XVI también escribe sobre el Mundial


ROMA, 21 Jun. 10 (ACI).- En un artículo publicado en L'Osservatore Romano, titulado "Cuando Ratzinger escribía sobre fútbol", se recuerda, en el marco del Mundial Sudáfrica 2010, la reflexión del entonces Cardenal y ahora Papa Benedicto XVI quien en 1985 publicó un texto que aparece en el libro “Suchen was droben ist” (Buscar lo de arriba).

En el texto titulado "El juego y la vida: sobre el campeonato mundial de fútbol", tomado de la revista Humanitas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el entonces Cardenal señala que "con su periodicidad de cuatro años, el Campeonato Mundial de Fútbol demuestra ser un acontecimiento que cautiva a cientos de millones de personas".

El ahora Papa Benedicto XVI dice luego que, en su opinión, "la fascinación del fútbol estriba esencialmente en que (…) obliga al hombre ante todo a disciplinarse, de modo que, por el entrenamiento, adquiera la disposición sobre sí mismo, por tal disposición superioridad, y por la superioridad libertad".

El fútbol, prosigue, enseña a la persona "la cooperación disciplinada: como juego de equipo, el fútbol lo obliga a un ordenamiento de lo propio dentro del conjunto. Une a través del objetivo común; el éxito y el fracaso de cada uno están cifrados en el éxito y el fracaso del conjunto".

"Finalmente, el fútbol enseña un enfrentamiento limpio en que la regla común a la que el juego se somete sigue siendo lo que une y vincula aun en la posición de adversarios y, además, la libertad de lo lúdico, cuando se desarrolla correctamente, hace que la seriedad del enfrentamiento vuelva a resolverse y desemboque en la libertad del partido finalizado".

El ahora Santo Padre señala que haciendo una sencilla comparación al mirar un partido de fútbol, "los jugadores pasan a ser símbolos de la propia vida. Eso mismo actúa retroactivamente sobre ellos: saben, en efecto, que las personas se ven representadas y confirmadas a sí mismas en ellos".

Luego de advertir que toda esta aproximación se puede "pervertir por un espíritu comercial que somete todo eso a la sombría seriedad del dinero", el entonces Cardenal resalta la importancia de la libertad humana que vive "de la regla, de la disciplina que aprende el actuar conjunto y el correcto enfrentamiento, el ser independiente del éxito exterior y de la arbitrariedad, y de ese modo llega a ser verdaderamente libre".

"El juego, una vida: si profundizamos, el fenómeno de un mundo entusiasmado por el fútbol podrá ofrecernos más que un mero entretenimiento", concluye.

Para leer el texto completo ingrese a:



Funcionario calla a futbolista inglés entrevistado sobre su fe católica

Funcionario calla a futbolista inglés entrevistado sobre su fe católica


RUSTENBURG, 18 Jun. 10 (ACI).- Un funcionario de la Asociación de Fútbol de Inglaterra calló al delantero Wayne Rooney, estrella del equipo que participa en el Mundial Sudáfrica 2010, cuando era entrevistado sobre su fe católica.

En los últimos días, Rooney fue fotografiado luciendo un rosario durante los entrenamientos de su equipo y en una rueda de prensa, un periodista le preguntó por qué lo lucía.

Rooney, de origen irlandés, respondió: "Lo llevo puesto desde hace cuatro años y ustedes no ven los entrenamientos. Obviamente no lo puedo usar durante los partidos. Es mi religión".

Cuando los periodistas se disponían a hacerle una repregunta sobre su credo, el jefe de relaciones públicas de la AF, Mark Whittle, interrumpió a Rooney diciendo "No hablamos sobre religión".

Según informó esta semana la publicación inglesa The Sunday Times, hace un tiempo el futbolista –conocido por su gesto adusto y juego fuerte– reveló durante la grabación de una serie televisiva que "podría haber sido sacerdote" porque disfrutó mucho de su educación religiosa que recibió de niño.

El periódico entrevistó sobre el rosario de Rooney, al sacerdote Edward Quinn, quien fue su párroco en Croxteth, Liverpool, y presidió su matrimonio hace dos años.

El Padre Quinn cree que el rosario es un regalo de su esposa, pues ambos provienen de familias con una fuerte fe católica.

"Cuando presidí su matrimonio en Italia, todos los invitados recibieron de regalo un rosario, por eso es claro que el rosario significa mucho para ellos", indicó Quinn.



miércoles, 16 de junio de 2010

Andrea Bocelli elogia a su madre por no haberlo abortado

Andrea Bocelli elogia a su madre por no haberlo abortado


Roma (Italia), 15 Jun. 10 (AICA).- En un video que ya supera las mil vistas en YouTube.com, el famoso tenor italiano Andrea Bocelli reveló la historia de su nacimiento y elogió a su madre por no abortarlo tras saber que nacería con una discapacidad.

El video se titula "Andrea Bocelli cuenta una pequeña historia sobre el aborto". El tenor cuenta –mientras toca el piano– la historia de una joven embarazada que fue hospitalizada por "un simple ataque de apendicitis”.

"Los médicos tuvieron que aplicarle un poco de hielo en el estómago y cuando los tratamientos finalizaron le sugirieron que abortara al niño. Le dijeron que era la solución porque el bebé nacería con alguna discapacidad", revela el tenor hablando en italiano.

"Pero esta valiente joven esposa decidió no abortar, y el niño nació. Esa mujer era mi madre, y yo era el niño. Tal vez estoy parcializado, pero puedo decir que la decisión fue correcta", agrega el tenor.

Bocelli espera que su historia anime a muchas madres en una "situación difícil" que quieren salvar la vida de su bebé.

El tenor italiano padece glaucoma congénito y perdió la visión por completo a los 12 años tras recibir un golpe en la cabeza durante un partido de fútbol.

El video fue producido por www.IamWholeLife.com, una iniciativa de la Organización Derechos Humanos, Educación y Socorro (HERO, por sus siglas en inglés), socia del productor y actor Eduardo Verástegui.





 
 
 

lunes, 7 de junio de 2010

Mundo necesita cristianos que anuncien la verdad: Jesucristo, dice el Papa Benedicto XVI

Mundo necesita cristianos que anuncien la verdad: Jesucristo, dice el Papa Benedicto XVI


NICOSIA, 04 Jun. 10 (ACI).- En la iglesia Agia Kiriaki Chrysopolitissa, lugar de culto ortodoxo abierto desde 1987 a los católicos y anglicanos por voluntad del entonces obispo ortodoxo de Paphos y actual arzobispo de Chipre, Su Beatitud Crisóstomo II, el Papa Benedicto XVI señaló que "la comunión eclesial en la fe apostólica es a la vez un don y una llamada a la misión", tarea urgente que el mundo necesita sediento de la verdad que es Jesucristo.

Así lo indicó el Santo Padre en la iglesia desde donde se ve unas ruinas donde se encuentran los restos de la basílica paleocristiana del siglo IV y muy cerca la "Columna de San Pablo", objeto de devoción popular y ligada a la estancia del Apóstol de Gentes en la isla.

A su llegada, Benedicto XVI fue recibido por el párroco de la comunidad latina y después de rezar unos minutos en silencio en el templo, salió por la antigua puerta central para saludar a los fieles reunidos en la zona arqueológica. El arzobispo ortodoxo de Chipre, Su Beatitud Crisóstomo II, saludó al Papa y después de la lectura del relato del primer viaje de San Bernabé y San Pablo a la isla, el Pontífice pronunció un discurso.

Desde este lugar, dijo el Papa, "el mensaje del Evangelio comenzó a extenderse por todo el Imperio y la Iglesia fundada sobre la predicación apostólica, fue capaz de plantar raíces en todo el mundo entonces conocido".

Por eso, "la Iglesia de Chipre puede sentirse legítimamente orgullosa de sus lazos directos con la predicación de Pablo, Bernabé y Marcos y de la comunión en la fe apostólica, que la une a todas las iglesias que tienen la misma regla de fe. Esta es la comunión real, aunque imperfecta, que ya nos une y nos impulsa a superar nuestras divisiones y luchar para restaurar la plena unidad visible que el Señor desea para todos sus seguidores".

"La comunión eclesial en la fe apostólica es a la vez un don y una llamada a la misión", subrayó el Papa. Por eso, todos los cristianos deben dar "testimonio profético del Señor resucitado y de su Evangelio de reconciliación, misericordia y paz. En este contexto, la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos reflexionará sobre el papel vital de los cristianos en la región, los animará en su testimonio del Evangelio y los ayudará a fomentar un mayor diálogo y cooperación entre los cristianos en la región. Es significativo que los trabajos del Sínodo se enriquezcan con la presencia de delegados fraternos de otras Iglesias y comunidades cristianas de la zona, como un signo de compromiso compartido al servicio de la Palabra de Dios y de nuestra apertura a la fuerza de su gracia que reconcilia".

La unidad de todos los discípulos de Cristo, prosiguió el Papa, "es un don que se implora al Padre, con la esperanza de que refuerce el testimonio del Evangelio en el mundo de hoy. Hace cien años, durante la Conferencia Misionera de Edimburgo, la aguda conciencia de que las divisiones entre los cristianos eran un obstáculo para la difusión del Evangelio dio origen al movimiento ecuménico moderno".

"Hoy debemos estar agradecidos al Señor, que, a través de su Espíritu, nos ha llevado especialmente en las últimas décadas a redescubrir la rica herencia apostólica compartida por Oriente y Occidente y, mediante un diálogo paciente y sincero, a encontrar los caminos para acercarnos unos a otros, superando las controversias del pasado y mirando hacia un futuro mejor", continuó.

"La Iglesia de Chipre, que ha demostrado ser un puente entre Oriente y Occidente, ha contribuido mucho a este proceso de reconciliación. El camino que lleva a la meta de la plena comunión no estará, ciertamente, exento de dificultades, pero la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa de Chipre se han comprometido a avanzar en el camino del diálogo y la cooperación fraterna".

"¡Que el Espíritu Santo ilumine nuestras mentes y fortalezca nuestra decisión, para que juntos podamos llevar el mensaje de salvación a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, que tienen sed de esa verdad que lleva a la auténtica libertad y a la salvación, esa verdad, cuyo nombre es Jesucristo!", finalizó el Papa.

Después de rezar el Padrenuestro y escuchar un canto bizantino, el Papa volvió a entrar en la iglesia y bendijo una placa que se colocará en una nueva residencia de ancianos realizada por la comunidad católica de Chipre. Desde allí se desplazó en automóvil a Nicosia, capital de la isla.



jueves, 3 de junio de 2010

Benedicto XVI y la eclesiología de comunión en el Concilio Vaticano II

Benedicto XVI y la eclesiología de comunión en el Concilio Vaticano II


ROMA, 02 Jun. 10 (ACI).- El diario vaticano L'Osservatore Romano (LOR) publica un artículo sobre la reunión de la revista internacional de teología y cultura "Communio" fundada hace 38 años por Hans Urs von Balthasar, Henri de Lubac y Joseph Ratzinger. En el texto se señalan algunos argumentos que sustentan la mirada del Papa Benedicto XVI sobre el Concilio Vaticano II, su importancia en la historia de la Iglesia en continuidad con la tradición, así como el concepto de la eclesiología de comunión enlazado con la misión.

Ante las distintas interpretaciones del Concilio que opone diversos binomios como: modelo evangelizador o modelo ritualista, paradigma democrático o autocrático, línea progresista o conservadora, entre otros, el artículo señala que "Benedicto XVI ha ilustrado con claridad las dos hermenéuticas (claves de interpretación) –por él definidas como 'de la discontinuidad y ruptura' y de 'la reforma, la renovación y la continuidad'– en el importante discurso a la Curia romana del 22 de diciembre de 2005, donde tomó netamente partido a favor de la segunda".

La primera hermenéutica, señalaba el Papa en aquella ocasión, "corre el riesgo de acabar en una ruptura entre Iglesia preconciliar e Iglesia postconciliar. Afirma que los textos del Concilio como tales no serían aún la verdadera expresión del espíritu del Concilio. Serían el resultado de componendas, en las cuales, para lograr la unanimidad, se tuvo que retroceder aún, reconfirmando muchas cosas antiguas ya inútiles. Pero en estas componendas no se reflejaría el verdadero espíritu del Concilio, sino en los impulsos hacia lo nuevo que subyacen en los textos: sólo esos impulsos representarían el verdadero espíritu del Concilio, y partiendo de ellos y de acuerdo con ellos sería necesario seguir adelante. Precisamente porque los textos sólo reflejarían de modo imperfecto el verdadero espíritu del Concilio y su novedad, sería necesario tener la valentía de ir más allá de los textos, dejando espacio a la novedad en la que se expresaría la intención más profunda, aunque aún indeterminada, del Concilio. En una palabra: sería preciso seguir no los textos del Concilio, sino su espíritu".

La otra hermenéutica de la renovación y la continuidad, que defiende el Santo Padre, no niega que en los grandes temas tratados por el Concilio "podría emerger una cierta forma de discontinuidad y que, en cierto sentido, de hecho se había manifestado una discontinuidad, en la cual, sin embargo, hechas las debidas distinciones entre las situaciones históricas concretas y sus exigencias, resultaba que no se había abandonado la continuidad en los principios; este hecho fácilmente escapa a la primera percepción. Precisamente en este conjunto de continuidad y discontinuidad en diferentes niveles consiste la naturaleza de la verdadera reforma".

Seguidamente el artículo hace un análisis sobre algunos aspectos de la eclesiología de comunión que se deriva del Concilio Vaticano II: "de ella deriva que la dimensión societaria hace parte esencial y no accesoria de la comunión así como el Concilio la ha querido delinear, una comunión fundada no solo en la armonía horizontal entre los componentes de la Iglesia, sino en la acción trinitaria, cristológica y sacramental en la vida de la Iglesia misma".

Tras señalar que "la Iglesia no es solo una sociedad ni simplemente el Cuerpo de Cristo", el artículo precisa que es además "fruto de la obra trinitaria de la creación (…). La Iglesia es, como afirma la Lumen gentium citando a San Cipriano, 'un pueblo aunado a la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo' ".

La comunión eclesial "está en el enraizamiento de los bautizados en la obra trinitaria de unificación de la Iglesia: pueblo de Dios, cuerpo de Cristo y templo del Espíritu Santo. Está antes que todo la adhesión a la única fe en la proclamación de la palabra de Dios que representa la raíz de la comunión eclesial" como afirma la Dei verbum.

El artículo de LOR subraya además que "son los sacramentos, y de modo especial la Eucaristía, los que renuevan, nutren y reconstituyen la comunión en la Iglesia" que no puede ser entendida simplemente como un "estar de acuerdo". Esta última perspectiva, que si bien es útil, prosigue el texto, "ha reducido la riqueza teológica de la eclesiología de la comunión y ha favorecido una praxis cristiana a veces muy 'intimista' corriendo el riesgo de oscurecer la otra gran dimensión de la Iglesia conciliar: la misión".

Sin duda, señala el texto firmado por el profesor de teología Erio Castellucci, el Concilio "Vaticano II impostó una eclesiología misionera, superando decididamente dos grandes reducciones heredadas en el curso de los últimos siglos. Una primera reducción tenía que ver con la absorción de la misión en las 'misiones', por la que sólo quien se iba a algún país lejano era llamado 'misionero'; una segunda, consistía en el convencimiento de que la misionariedad constituye sólo un momento episódico y pasajero de la Iglesia que llegaría a su término una vez cristianizado todo el mundo. El Vaticano II supera ambas reducciones, evidenciando la naturaleza misionera de la Iglesia, fundada en las mismas misiones trinitarias".

El Vaticano II, continúa, "puso en evidencia cómo la misión no es simplemente una de las actividades de la Iglesia, sino que pertenece a su misma naturaleza. Si debiésemos indicar cual de las dos es efectivamente la 'novedad' del concilio, deberíamos elegir la misión".

Al explicar finalmente la importancia de la comunión y la misión, el texto señala que "la una sin la otra no tendría ningún sentido, porque la comunión sin la misión se quedaría en el intimismo y la misión sin la comunión se disiparía en el activismo. La comunión, entonces, más que el 'centro' de la eclesiología es uno de los dos focos de la elipsis, porque comparte con la misión la calidad de eje sostenedor de la Iglesia".



viernes, 28 de mayo de 2010

Testimonios de conversión de ministros protestantes [Incluye Video] - La Verdad Descubierta

Testimonios de conversión de ministros protestantes
[Incluye Video] 
La Verdad Descubierta


“La Verdad Descubierta” es un Documental que muestra la conversión de ministros protestantes a la Iglesia Católica. Ellos son Scott Hahn, Marcus Grodi, Jeff Cavins, Joetta y Larry Lewis. Cada uno tiene una inspiradora historia que contar de su camino a Roma y lo que tuvieron que superar para convertirse en católicos. Una gran película para los católicos, incitando a fortalecer su fe, y para los no católicos, incitando a considerar la posibilidad de adoptar el mismo viaje.

Como se narra en el mismo Documental, “esta es la historia de un viaje. En un aspecto, es un viaje de autodescubrimiento y fortaleza personal, sin embargo, en otro, es una conmovedora y profunda búsqueda de la verdad y revelación, impulsada por un anhelo y hambre espirituales que no cedían. Esta es una historia de cómo encontrar nuestro camino, sobre cómo redescubrir antiguos caminos que llevan tiempo abandonados y olvidados, sobre la búsqueda de respuestas a los misterios espirituales”.

“Esta historia es sobre dejar el hogar para encontrar el hogar, un viaje compartido por un pequeño grupo de admirables individuos y sus familias, Scott Hahn, Marcus Grodi, Jeff Cavins, Joetta y Larry Lewis. Estos hombres eran ministros protestantes ordenados, que eventualmente lo dejaron todo, sus carreras, hogares, y en algunos casos sus familias, en búsqueda de la verdad”.

jueves, 27 de mayo de 2010

Sacerdotes deben gobernar en obediencia a Cristo y a la Iglesia, explica el Papa Benedicto XVI

Sacerdotes deben gobernar en obediencia a Cristo y a la Iglesia, explica el Papa Benedicto XVI


VATICANO, 26 May. 10 (ACI).- En la audiencia general de hoy, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI, continuando con sus catequesis sobre el sacerdocio, explicó que los presbíteros, al ejercer la autoridad y el gobierno en la Iglesia, serán capaces de pastorear el rebaño confiado por Dios en la medida en que vivan "una verdadera y profunda obediencia a Cristo y a la Iglesia".

En la última de las tres catequesis sobre las tareas esenciales del ministerio sacerdotal, el Santo Padre se preguntó "cómo comprender en la cultura contemporánea una dimensión como esta, que implica el concepto de autoridad y tiene su origen en el mandato del Señor de apacentar a sus ovejas".

Benedicto XVI dijo que "los regímenes que en el siglo pasado sembraron el terror y la muerte recuerdan con fuerza que la autoridad en todos los ámbitos, cuando se ejerce sin referencia al Trascendente, prescindiendo de la autoridad suprema, que es Dios mismo, termina inevitablemente por ir contra el hombre. Por eso, es importante reconocer que la autoridad humana no es nunca un fin, sino siempre y sólo un medio y que, necesariamente y en todos los tiempos, el fin es siempre la persona".

"Para ser pastores según el corazón de Dios debe haber un profundo enraizamiento en la amistad viva con Cristo, no sólo de la inteligencia, sino también de la libertad y la voluntad, una conciencia clara de la identidad recibida en la ordenación sacerdotal, una disposición incondicional para dirigir el rebaño confiado donde el Señor quiere, y no en la dirección que, aparentemente, parece más conveniente o más fácil".

Esto requiere, continuó el Papa, "en primer lugar, la disponibilidad constante y progresiva para dejar que Cristo mismo gobierne la existencia sacerdotal de los presbíteros. De hecho, nadie es realmente capaz de pastorear el rebaño si no vive una verdadera y profunda obediencia a Cristo y a la Iglesia, y la docilidad del pueblo a sus sacerdotes depende de la docilidad de los sacerdotes a Cristo".

Refiriéndose al concepto de "jerarquía" en la Iglesia, el Santo Padre señaló que en la opinión pública prevalece la idea de que es "un elemento de subordinación y para muchos contrasta con la flexibilidad y la vitalidad del sentido pastoral. Se trata de una interpretación equivocada que tiene sus orígenes en abusos de la historia". Sin embargo, añadió, "el verdadero significado es de origen sagrado, es una autoridad que viene de otro, somete a la persona al misterio de Cristo y le convierte en servidor de Él y solo en cuanto siervo suyo puede gobernar y guiar por Cristo y con Cristo".

En este contexto, "el Papa, que es un punto de referencia para la comunión con todos los pastores de la Iglesia, no puede hacer lo que quiere, sino al contrario; es custodio de la obediencia a Cristo y a su palabra".

Benedicto XVI resaltó luego que "fuera de una visión clara y explícitamente sobrenatural no es comprensible la tarea de gobernar propia de los sacerdotes. Sin embargo, cuando se apoya en el verdadero amor por la salvación de cada fiel, es especialmente valiosa y necesaria también en nuestro tiempo".

"¿Dónde puede obtener hoy un sacerdote la fuerza para el ejercicio de su ministerio, siendo plenamente fiel a Cristo y a la Iglesia, con una dedicación total a su rebaño? La respuesta es una: en Cristo el Señor".

El Papa Benedicto XVI alentó a los sacerdotes a "no tener miedo de guiar a Cristo a cada uno de los hermanos que Él os ha confiado, con la seguridad de que todas las palabras y todos los actos, si responden a la obediencia a la voluntad de Dios, darán fruto; vivid apreciando los méritos y reconociendo los límites de la cultura en la que vivimos, con la firme certeza de que el anuncio del Evangelio es el mayor servicio que se puede hacer al ser humano".

"De hecho, no existe un bien mayor, en esta vida terrena, que llevar a los hombres a Dios, avivar la fe, aliviar al ser humano de la inercia y de la desesperación, dar la esperanza de que Dios está cerca y guía la historia personal y la del mundo: este es, en definitiva, el sentido profundo y último de la tarea de gobernar que el Señor nos ha confiado".

El Papa concluyó invitando a los sacerdotes a las celebraciones de clausura del Año Sacerdotal, los próximos 9, 10 y 11 de junio en Roma: "meditaremos sobre la conversión y la misión, el don del Espíritu Santo y la relación con María Santísima, y renovaremos nuestras promesas sacerdotales, sostenidos por todo el Pueblo de Dios".

En su saludo en español el Santo Padre se dirigió de manera especial a "los de la parroquia Madre y Reina del Carmelo, de la Diócesis de Fontibón, y a los demás grupos venidos de España, Argentina, El Salvador, Guatemala, Paraguay y otros países latinoamericanos. Al suplicaros una oración por vuestros sacerdotes, los invito a unirse de corazón a las celebraciones conclusivas del Año Sacerdotal, que tendrán lugar en Roma el próximo mes de junio. Muchas gracias".



lunes, 24 de mayo de 2010

Urgen sacerdotes y misioneros en 3D, dice Cardenal Dias

Urgen sacerdotes y misioneros en 3D, dice Cardenal Dias


ROMA, 19 May. 10 (ACI).- El Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, Cardenal Ivan Dias, señaló que "el mundo necesita sacerdotes y misioneros en 3D, que velen por la Doctrina, la Disciplina, la Devoción" en el marco de la conclusión del Año Sacerdotal que termina en junio próximo.

Así lo indicó el Purpurado en su intervención en la asamblea general de las Obras Misionales Pontificias que se celebra en Roma. "Todo sacerdote, en su proceso de crecimiento y en su ministerio, debe cuidar tres dimensiones: Doctrina, Disciplina, Devoción. Cuidar la Doctrina significa ser fiel a la Palabra de Dios, al Magisterio de la Iglesia, observando las palabras del Santo Padre", dijo.

La segunda, la Disciplina, continuó, "es muy importante hoy en día, y se debe profundizar más en ella. Es la disciplina de la mente y del cuerpo, signo y fruto de una madurez humana y espiritual. Esto incluye la formación a la castidad y a las relaciones correctas con el sexo opuesto; la gestión de las discordias y de los conflictos en las relaciones y en la comunidad; la gestión del tiempo libre y del uso de las nuevas tecnologías".

"Por la Devoción, me gustaría destacar que el sacerdote, en cada pequeña acción cotidiana, debe tener bien presente que es un hombre de Dios, debe dar prioridad al espíritu, recordando que está en el mundo, pero no es del mundo", agregó.

Dirigiéndose a los sacerdotes y misioneros presentes, el Cardenal Dias exhortó a que "en general sed personas que 'transpiren lo sagrado', especialmente en la celebración de la santa Misa y en el administrar los sacramentos, ayudando al prójimo a encontrar la persona viviente y operante de Jesucristo".

Todo sacerdote, como todo cristiano, "tiene en su ADN el espíritu de la misión", de lo contrario "es un cristiano mal formado o todavía no bien formado", advirtió.

Como ejemplo de sacerdote que ha vivido estas tres dimensiones, el Prefecto se refirió al Cardenal John Henry Newman, que será beatificado el 19 de septiembre por el Papa Benedicto XVI en su próximo viaje a Inglaterra.

 
 

miércoles, 19 de mayo de 2010

Multitud en San Pedro agradece "sí" de Benedicto XVI a la Iglesia y la humanidad

Multitud en San Pedro agradece "sí" de Benedicto XVI a la Iglesia y la humanidad


ROMA, 18 May. 10 (ACI).- El Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Cardenal Angelo Bagnasco, comentó que la multitudinaria manifestación del domingo en la Plaza de San Pedro, que reunió a unas 200 mil personas, es una muestra de afecto y agradecimiento de los católicos por el "sí" del Papa Benedicto XVI de amor por la Iglesia, Italia y la humanidad entera.

El Purpurado comentó que esta masiva reunión "es un signo muy sencillo y humilde, pero ciertamente convencido y elocuente del amor que la Iglesia en Italia, pero creo que todo el mundo, tiene por el Santo Padre". En respuesta a una pregunta a los periodistas sobre si este evento era un "no" a los ataques contra el Papa, el Cardenal Bagnasco indicó que era más un "sí" al Pontífice por su amor a toda la humanidad.

Tras comentar que por el Papa "a todos se nos alienta a una renovación espiritual", el también Arzobispo de Génova dijo que "las situaciones dolorosas causadas por algunos miembros del clero hacen sufrir al corazón del Santo Padre y la Iglesia, pero no deben oscurecer la bondad y la dedicación de la mayor parte de sacerdotes y religiosos".

Antes de la oración presidida por el Presidente de la CEI momentos antes del Regina Caeli, un orador que anunciaba el rezo dijo a los presentes en la Plaza de San Pedro: "convocados por la fe y el amor nos hemos reunido porque queremos manifestarnos visiblemente en torno a Benedicto XVI como hijos con su padre. Queremos rezar con él y por él, deseosos de apoyarlo en su esforzado ministerio. Es una oración para hacer eficaz y visible la cercanía de toda la Iglesia al Santo Padre y a quien ha sufrido a causa de aquellos que debían ser imágenes de Cristo el buen Pastor, y también para expresar estima y confianza a los sacerdotes".

El Cardenal Bagnasco, presidiendo la liturgia de la Palabra, dijo luego que la Iglesia "fiel a su misión debe ser purificada del pecado de sus hijos". Para quienes sufren, el Purpurado invocó "justicia y consuelo, para que, participando en la vida de la Iglesia, purificada por la penitencia, puedan redescubrir el infinito amor de Cristo".



lunes, 17 de mayo de 2010

XLIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

XLIV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales


Buenos Aires, 14 May. 10 (AICA).- Desde 1967 la Iglesia celebra, en el domingo de la Ascención del Señor, la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, con el objetivo de “promover la formación de conciencias frente a las responsabilidades que incumben a cada individuo, grupo o sociedad”, como usuarios de los medios.

En esta jornada, instituída por expresa voluntad del Concilio Vaticano II, también se invita a los creyentes a rezar para que dichos medios “sean usados conforme al designio de Dios sobre la humanidad” y para estimular a los católicos a sostener “los gastos que exige el empleo de los medios de comunicación en la evangelización y en el progreso de los pueblos”.

La Jornada Mundial de las Comunicaciones se celebra este año el domingo 16 de mayo. Como todos los años, el Papa llama a la reflexión sobre una temática diferente y en esta oportunidad, eligió el tema: "El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra".

El texto fue dado a conocer el pasado 24 de enero en ocasión de la fiesta de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas. En él, el Santo Padre dice que “el sacerdote se encuentra como al inicio de una ‘nueva historia’, porque en la medida en que estas nuevas tecnologías susciten relaciones cada vez más intensas, y cuanto más se amplíen las fronteras del mundo digital, tanto más se verá llamado a ocuparse pastoralmente de este campo, multiplicando su esfuerzo para poner dichos medios al servicio de la Palabra”. Por ese motivo los invita a “asumir con sabiduría las oportunidades específicas que ofrece la moderna comunicación”.

 
 
 

viernes, 14 de mayo de 2010

Sufrir con Jesús para ser redentores en el Redentor, pide Benedicto XVI a enfermos

Sufrir con Jesús para ser redentores en el Redentor, pide Benedicto XVI a enfermos


FÁTIMA, 13 May. 10 (ACI).- Al finalizar la multitudinaria Eucaristía que presidió en la explanada del Santuario de la Virgen de Fátima, el Papa Benedicto XVI alentó a los enfermos presentes, y con ellos a los de todo el mundo, a sufrir con Jesús, quien da sentido pleno al dolor, y ser así "redentores en el Redentor" colaborando en la salvación de los hermanos.

En sus palabras previas a la bendición que realizó con el Santísimo Sacramento en la columnata norte del Santuario en donde lo esperaban cientos de enfermos, el Santo Padre recordó a cada uno de quienes sufren alguna aflicción corporal el gran valor que tienen, tanto así que Dios se hizo hombre en Cristo para sufrir.

"Con esta esperanza en el corazón, podrás salir de las arenas movedizas de la dolencia y de la muerte para ponerte de pie sobre la roca firma del amor divino. En otras palabras: podrás superar la sensación de inutilidad del sufrimiento que desgasta a la persona dentro de sí misma y la hace sentirse un peso para los otros, cuando en verdad el sufrimiento, vivido con Jesús, sirve para la salvación de los hermanos", explicó el Papa.

Benedicto XVI señaló luego que esto es posible porque Cristo dice a quienes sufren: "a medida que abraces tu cruz, uniéndote espiritualmente a mi Cruz, se develará a tus ojos el sentido salvífico del sufrimiento. Encontrarás en el sufrimiento la paz interior y para ti mismo la alegría espiritual".

"Queridos enfermos, acojan este llamado de Jesús que va a pasar junto a vosotros en el Santísimo Sacramento y confíenle todas las contrariedades y tristezas que enfrentan para que se vuelvan – según sus designios – medio de redención para el mundo entero. Seréis redentores en el Redentor, como sois hijos en el Hijo. Junto a la Cruz … está la Madre de Jesús, nuestra Madre", concluyó.

Para leer el saludo completo, ingrese a:



miércoles, 12 de mayo de 2010

Pasión por la verdad y amor por la humanidad distinguen a Benedicto XVI, dice Cardenal Bertone

Pasión por la verdad y amor por la humanidad distinguen a Benedicto XVI, dice Cardenal Bertone


VATICANO, 11 May. 10 (ACI).- El Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, señaló que "la gran pasión por la verdad, el amor por la belleza y la atención genuina por la humanidad", son los aspectos más saltantes en el Papa Benedicto XVI, quien logra a través de su magisterio hacer comprensible las realidades de Dios a todos y cada uno de los hombres de hoy.

Así lo señala el Purpurado en el libro "El Último Secreto de Fátima", publicado por Giuseppe de Carli en Milán, en el que a modo de conversación, habla sobre este tema. En el capítulo titulado "Pasión por la verdad" dado a conocer por L'Osservatore Romano, el Cardenal Bertone señala que el Santo Padre "es un hombre de diálogo y escucha. Se presenta muy natural y asequible con cualquier que lo encuentra. De él se ve una dimensión de alegría que es contagiosa, fundada en la confianza y la esperanza. El Papa Benedicto es un trabajador incansable".

El Secretario de Estado comenta que Joseph Ratzinger, "como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe seguía cada acto y tema de estudio, revisaba la preparación de una multiplicidad de importantes publicaciones doctrinales y teológicas. Entre éstas, tal vez la más significativa fue la redacción del Catecismo de la Iglesia Católica, de 1992, y el Compendio del mismo Catecismo, que salió en 2005. Son dos instrumentos utilísimos para la misión de evangelización y de enseñanza de la Iglesia".

"Desde su elección como Papa, he podido constatar que el Santo Padre sigue manteniendo un ritmo ordenado en lo que respecta a la oración, el estudio, los encuentros, los escritos, las alocuciones. Es un hombre que ama a Dios con profundidad, y que se considera a sí mismo –como dijo desde el balcón de la Basílica de San Pedro luego de su elección– un 'humilde trabajador en la viña del Señor' ".

Al hablar sobre los objetivos del pontificado de Benedicto XVI, el Cardenal Bertone señala que el Santo Padre "primero que nada busca proclamar el mensaje cristiano y esforzarse en un diálogo fructífero y abierto con el mundo. Desde el inicio de su pontificado se ha encaminado sobre las huellas de su predecesor el Papa Juan Pablo II en la plasmación del Concilio Vaticano II y ha señalado su deseo de trabajar por la plena unidad que Jesús ha pedido en la oración para sus discípulos en la Última Cena".

"Se esfuerza en aumentar un diálogo permanente con los creyentes de otras religiones, e incluso con quienes están en búsqueda de respuestas para los interrogantes más profundos de la vida".

El Papa, prosigue el Secretario de Estado, "alienta a todos a promover los valores fundamentales para el verdadero bien de la persona y la sociedad. Finalmente, sería reticente si no indicase que, como todo Papa, Benedicto XVI no está interesado en perseguir sus objetivos privados o personales. Él está profundamente convencido de estar llamado a hacer resplandecer la luz de Cristo ante los hombres y mujeres de hoy".

"No su luz, sino la de Cristo, que el Papa hace que la gente pueda ver resplandecer en sí mismo. De este modo se presenta a todos los sacerdotes como un ejemplo maravilloso", añade.



lunes, 10 de mayo de 2010

Historia de cristeros mexicanos será llevada al cine

Historia de cristeros mexicanos será llevada al cine


WASHINGTON D.C., 08 May. 10 (ACI/InfoCatólica).- Bajo el nombre de "Cristiada" se filmará en la ciudad mexicana de Durango una película que narrará la historia de los cristeros, fieles que en la segunda década del siglo XX se enfrentaron al Gobierno, que pretendía la secularización de México, y que desató una persecución religiosa contra laicos y religiosos ocasionando numerosos mártires.

Dentro del elenco se encuentran actores como el cubano Andy García y el mexicano Eduardo Verástegui. La cinta será dirigida por el estadounidense Dean Wright, quien ha dirigido entre otras cintas Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario, y el rodaje empezará en junio.

Según se informó, Andy García encarnará al líder revolucionario Enrique Gorostieta Velarde, quien comandó las fuerzas cristeras de Jalisco; mientras que Eduardo Verástegui interpretará al beato Anacleto González.

Cuando llegue a los cines, las primeras escenas de la película mostrarán a un grupo de niños jugando entre sí en un pueblo, mientras en el Castillo de Chapultepec el presidente Plutarco Elías Calles, lanza el discurso que desata la trama: “Todo obispo, sacerdote y ministro extranjero será deportado inmediatamente. Se dictarán cinco años de prisión a cualquier sacerdote que critique al Gobierno y queda estrictamente prohibido utilizar vestimenta religiosa en público”. Será entonces cuando el personaje del actor se levantará en armas para defender lo que cree justo.


No deje de ver el siguiente video, en 3 partes, sobre los Cristeros en México: un informe sobre los mártires y santos realizado por Jaime Septién (Horizontes - EWTN)



Parte 1




Parte 2




Parte 3




¡Viva Cristo Rey!
¡Y santa María de Guadalupe!




jueves, 6 de mayo de 2010

Hans Küng no es teólogo católico - Rafael Termes Carreró

Hans Küng no es teólogo católico
Rafael Termes Carreró


El autor, que escribió este artículo para el diario El País (edición impresa del 29-12-2003), defiende que un teólogo debe ser obediente al magisterio de su Iglesia y que Küng no lo es. Sacerdote católico, Hans Küng fue asesor del Vaticano II por invitación de Juan XXIII. Debido a la reciente “carta abierta a los obispos católicos de todo el mundo” que ha publicado H. K. es que ofrecemos a los lectores de nuestro Blog este artículo sumamente esclarecedor sobre los errores que arrastra desde antaño.


Así de simple. Y para que nadie se deje engañar. Hans Küng no es, por definición, teólogo católico. Un teólogo católico es aquel que gozando, al igual que los cultivadores de otras ciencias, de la legítima libertad científica, investiga sobre el contenido de la Revelación -escritura y tradición- para penetrarlo y enseñarlo, haciéndolo más asequible al pueblo fiel; dentro de los límites marcados por la fidelidad al magisterio de la Iglesia, a quien compete en exclusiva el deber de custodiar el depósito de la fe -doctrina y costumbres- recibido de los apóstoles. Y es evidente que Hans Küng, cuya formación teórica no se discute, ha rebasado los límites, enseñando opiniones suyas que contradicen, en el dogma y en la moral, la doctrina de la Iglesia, obligando a la Congregación para la Doctrina de la Fe a declarar que no puede ser considerado como teólogo católico y que no puede ejercer como tal el oficio de enseñar.

Para entender esto, que tanto ha "escandalizado" a los que apoyan al profesor Küng, no es necesario ser un experto en eclesiología; basta con tener sentido común. Todo el mundo reconoce que para jugar como futbolista profesional es necesario aceptar y cumplir las instrucciones del entrenador o del capitán del equipo. Küng achaca lo que le sucede al papa Juan Pablo II, a quien califica de retrógrado autoritario, acusándole de "cerrar las ventanas de la Iglesia" y de oponerse al diálogo, causando grandes males a la Iglesia. Y culpa también al que llama "gran inquisidor", el cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pero el desacuerdo de Küng con el Magisterio viene de mucho antes de que Juan Pablo II accediera al solio pontificio y de que Ratzinger fuera nombrado prefecto para la Doctrina de la Fe. Veamos.

Hans Küng nació en Suiza en 1928. En 1951 se licenció en filosofía por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. En 1954 fue ordenado sacerdote. En 1957, tras intimar con el teólogo protestante Karl Barth, se doctora en teología por la Sorbona de París, con una tesis sobre la Justificación que, bajo el pontificado de Juan XXIII, ya suscita reservas sobre su ortodoxia. En 1962, Juan XXIII le nombra consultor del Concilio Vaticano II (1962- 1965) y se dedica a dar conferencias, en diversos lugares, sobre la esencia del Concilio, pero la Catholic University of America de Washington ya le prohíbe que imparta clases en sus aulas. En 1963, en pleno Concilio Vaticano II, se incoa un proceso contra su libro Estructura de la Iglesia, y en 1965 es amonestado a causa de un informe negativo sobre el Concilio, en el que hoy tan insistentemente dice apoyarse.

Tras numerosos incidentes, a consecuencia de diversos libros que sigue publicando, en especial La Iglesia e ¿Infalible?, una pregunta, en 1975 la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, de la que era prefecto el cardenal Francisco Seper, publica una Declaración en la que puede verse que el tratamiento que la Congregación ha dado al problema no tiene nada que ver con la acusación de régimen inquisitorial que Küng y sus corifeos propinan a la Curia vaticana. En efecto, después de someter a examen las dos obras citadas, en cartas de 6 de mayo y 12 de julio de 1971, la Congregación hizo saber al autor las dificultades que encontró en las mismas, invitándole a que expusiera por escrito en qué modo sus opiniones no contradecían la doctrina católica. Ante la falta de respuesta, la Congregación, en carta de 4 de julio de 1973, ofreció al profesor Küng una nueva oportunidad de explicarse, mediante un coloquio. Küng no aceptó el ofrecimiento, pero en su respuesta no probó que sus opiniones no contradecían la doctrina católica.

En vista de ello, a fin de evitar la confusión de los fieles, la Congregación declaró que en las antedichas obras del profesor Küng se contienen opiniones que en diverso grado se oponen a la doctrina de la Iglesia católica, señalando los tres errores de mayor importancia, suspendiendo, de momento, el juicio sobre otras opiniones que el profesor Küng defiende.

Primer error: La opinión del profesor Küng que, por lo menos, "pone en duda el dogma de la infalibilidad" de la Iglesia en materia de fe y costumbres, "contradice la doctrina definida en el Concilio Vaticano I y confirmada en el Concilio Vaticano II".

Segundo error: Las opiniones del profesor Küng contradicen la doctrina según la cual los obispos en la Iglesia son "doctores auténticos, dotados de la autoridad de Cristo, que predican al pueblo a ellos confiado la fe que se ha de creer y aplicar a las costumbres".

Tercer error: La opinión del profesor Küng en su libro La Iglesia, según la cual la Santa Misa "puede ser válidamente celebrada, al menos en caso de necesidad, por bautizados carentes del orden sacerdotal", contradice la doctrina de los concilios Lateranense IV y Vaticano II.

Sin embargo, a pesar de la gravedad de tales errores, en aquel entonces, 15 de febrero de 1975, la Sagrada Congregación, por mandato del Sumo Pontífice Pablo VI, decidió, "por ahora", advertir al profesor Küng que no podía continuar enseñando tales opiniones, recordándole "que la autoridad de la Iglesia le concedió la licencia de enseñar Sagrada Teología en el espíritu de la doctrina de la Iglesia y no las opiniones que subvierten esta doctrina o la ponen en duda".

Desgraciadamente, Hans Küng no sólo no cambió en nada sus opiniones, sino que, en lo que se refiere a la infalibilidad del Papa, presentó con mayor claridad su enseñanza, especialmente en el prólogo a la obra de A. B. Hasler titulada «Cómo se hizo infalible al Papa». Por otra parte, en otras obras sostuvo opiniones sobre la consustancialidad de Cristo con el Padre y sobre la Santísima Virgen María que contradicen la fe de la Iglesia católica. Por ello, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, en Declaración de 15 de diciembre de 1979, recordó "que cuando se dé el caso de que un maestro de las disciplinas sagradas escoge y difunde como norma de la verdad el propio criterio y no el sentir de la Iglesia y, no obstante haber usado con él todos los medios sugeridos por la caridad, continúa en su propósito, la misma honradez exige que la Iglesia ponga en evidencia tal comportamiento y establezca que ya no puede enseñar en virtud de la misión recibida de ella". Siendo éste el caso del profesor Küng, la Declaración concluye diciendo que la Congregación, "al emanar el citado documento de 1975, desistió por entonces de ulteriores acciones en relación con las mencionadas opiniones del profesor Küng, suponiendo que él las abandonaría. Pero no pudiéndose mantener ya tal suposición, esta Sagrada Congregación se ve obligada a declarar ahora, cumpliendo con su cometido, que el profesor Küng, en sus escritos, ha faltado a la integridad de la verdad de la fe católica, y por tanto que no puede ser considerado como teólogo católico y que no puede ejercer como tal el oficio de enseñar". Todo lo cual se publica, por mandato del papa Juan Pablo II en la susodicha fecha del 15 de diciembre de 1979, siendo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, no el cardenal Ratzinger, bestia negra de todos los falsos progresistas, sino todavía el cardenal Francisco Seper.

Desde la época de Pablo VI, en la que chocó ya con los obispos, sobre todo alemanes, Küng ha venido propugnando una adaptación de la Iglesia a la modernidad, tal como él la entiende. En la práctica, las piedras de toque de esa adaptación siempre acaban siendo las mismas, como hemos visto en sus respuestas a las entrevistas que le han hecho en España: fin del celibato sacerdotal, admisión del sacerdocio femenino, relajación de la moral sexual para hacerla contemporizadora con las costumbres del momento, afirmando que "el Papa ha hecho un gran daño a la mujer con sus declaraciones rigoristas sobre el control de la natalidad, el aborto y la homosexualidad". (EL PAÍS, 1-11-03). Se trata de un disenso nada comprometido, pues lo que dice Küng siempre va a favor de la corriente imperante en una sociedad secularizada. Ante esta prédica, hizo bien el cardenal Carles al prohibirle que hablara en un templo. Los que han criticado esta decisión y han aplaudido y homenajeado a Küng han hecho mal -objetivamente hablando-; no juzgo a las personas porque han olvidado que la misión de los obispos -en griego, episcopos significa vigilantes- es vigilar la conservación y transmisión intacta del "precioso depósito de la verdad" (2 Tim, 1, 14). Y han ignorado la seria advertencia de San Pablo (2 Tim, 4, 1-5): "predica la palabra, insiste con ocasión y sin ella, reprende, reprocha y exhorta con toda paciencia y doctrina. Pues vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina, sino que se rodearán de maestros a la medida de sus pasiones para halagarse el oído". No se puede describir mejor lo que alrededor de los "predicadores del disenso" hoy está ocurriendo.

La causa de la desviada postura de Küng y de los que están en su línea la puso él mismo de manifiesto en una entrevista que le hicieron en su reciente paso por Madrid, cuando dijo (Abc, 11-11-03): "Si hubiera un voto público sobre las cuestiones reformistas en la Iglesia, ganarían las reformas". Éste es el error. La Iglesia no es una institución democrática porque su Fundador quiso que fuera Jerárquica. La votación, propia de las democracias, es un método para la pacífica convivencia, pero no sirve para la investigación de la verdad; y menos de la verdad revelada, cuya declaración y conservación Jesucristo confió, en exclusiva, al Colegio Apostólico y a sus sucesores.

Ésta es la situación: el profesor Küng no es teólogo católico, pero no me cabe duda de que si se retractase de sus errores, la venia docendi le sería reotorgada. Lamentablemente, el profesor Küng ha declarado (EL PAÍS, 11-11-03) que a sus 75 años no piensa doblegarse. Esta postura me ha traído a la memoria, por contraste, un suceso que me parece aleccionador. En 1949, cuando se estaba cerca de la definición dogmática de la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo, Pío XII solicitó la opinión de los obispos y de todas las facultades de Teología del mundo. La respuesta de la Facultad de Múnich fue decididamente negativa, ya que el patrólogo Altaner, profesor en Würzburg, había demostrado con criterios científicamente irrebatibles que la doctrina de la Asunción de María era desconocida antes del siglo quinto: por tanto, no podía formar parte de la "tradición apostólica". Y en este sentido, Gottlieb Söhngen (1892-1971), profesor de Teología Fundamental en Múnich, se pronunció, en forma pública y apasionada, en contra de la proclamación del dogma. En tal circunstancia, Eduard Schlink, profesor de Teología Sistemática en Heidelberg, le preguntó de un modo muy directo: "¿Qué hará usted si el dogma es finalmente proclamado?. ¿No debería volver la espalda a la Iglesia católica?". Söhngen, después de un momento de reflexión, respondió: "Si el dogma fuera proclamado recordaré que la Iglesia es más sabia que yo, y que debo fiarme más de ella que de mi erudición". Como es bien sabido, el dogma fue efectivamente proclamado el 1 de noviembre de 1950. Creo que la escena descrita explica muy bien que se puede hacer teología en forma crítica, pero creyente. Mi deseo es que el profesor Küng se decidiera, un día, a seguir el ejemplo que nos dejó el profesor Gottlieb Söhngen.



Rafael Termes Carreró,
de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas









miércoles, 5 de mayo de 2010

Varios obispos anglicanos a puertas de entrar a la Iglesia Católica, dice diario español

Varios obispos anglicanos a puertas de entrar a la Iglesia Católica, dice diario español


MADRID, 04 May. 10 (ACI).- El diario español La Razón dio a conocer que un considerable número de obispos anglicanos estaría cerca de volver a la plena comunión de la Iglesia Católica, para lo cual conversa con diversas autoridades en el Vaticano.

El diario explica que "sería la primera vez en 20 años que un número destacado de religiosos anglicanos se pasa al catolicismo".

Esta información, recogida de primera mano por The Sunday Telegraph, señala que los obispos que se "oponen a la ordenación de mujeres obispo que se plantea la iglesia de Inglaterra, han comunicado a la Iglesia de Roma su deseo de adherirse a ella".

Los obispos anglicanos se reunieron "la semana pasada en el Vaticano con asesores del Papa Benedicto XVI y representantes de la Congregación de la Doctrina de la Fe para tratar el procedimiento de su proyectada deserción".

"Si ésta se concretara, sería la primera vez en 20 años que un número destacado de religiosos anglicanos se pasa al catolicismo, y se produciría semanas antes de la celebración de un debate clave del sínodo general" del anglicanismo sobre la ordenación de "obispas", concluye la nota.



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