sábado, 8 de noviembre de 2008

Política y Verdad - Héctor Aguer


POLÍTICA Y VERDAD
Mons. Héctor Aguer
Arzobispo de La Plata


Alocución televisiva de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa “Claves para un mundo mejor”(Sábado 8 de noviembre de 2008)

“Hace unos días tuve una conversación con un joven, dirigente social, que lleva adelante una tarea importante, valiosa. Es una persona muy bien preparada, generoso en su brindarse a los demás,, y en el curso de la conversación se me ocurrió sugerirle que él tendría que iniciarse en la acción política, que tendría que dar un paso más adelante en su compromiso actual”.

“¿Qué me respondió? ‘Mire, yo no podría hacerlo Monseñor, porque a mí no me gusta mentir’. Le respondí que no era necesario mentir y él me replicó todavía: Para dedicarme a la política tendría que vivir en la mentira”.

“Es tremendo que alguien preparado como para brindar ese servicio que la Iglesia considera que es un acto de caridad, porque la Iglesia habla de caridad política, no lo quiera hacer o no lo pueda hacer por una especie de traba moral, poro un reflejo de honestidad”.

“La realidad debiera ser exactamente lo contrario pero eso es lo que se piensa generalmente de la acción política, en concreto, en la Argentina, y tenemos que reconocer que con razón se piensa así. En nuestra vida política falta la verdad. Es ésta una característica de nuestra decadencia cívica y cultural. Por aún, nos estamos acostumbrando a que así ocurra. Somos engañados y nos dejamos engañar, nos resignamos al engaño. Son muchos los que se dan cuenta de que las elecciones a las cuales nos sometemos periódicamente son engañosas y no responden a la verdad. Pero de acuerdo a la naturaleza de las cosas, la actividad política, precisamente, es obra de la virtud de la prudencia. Tanto los ciudadanos que participan activamente de la vida de la comunidad como los políticos profesionales, con mayor razón los gobernantes o los que desempeñan algún cargo cercano a los que gobiernan deben caracterizarse por su prudencia y la prudencia es la capacidad tenemos de hacer la verdad, de realizar la verdad, de ponerla en la ejecución en bien de todos, a favor del bien común. Es todo lo contrario del escamoteo de la verdad. Aquí, en cambio, nos mienten y dejamos que lo hagan, que lo sigan haciendo una y otra vez”.

“Hay un verbo que usa San Pablo en la Carta a los Efesios, del que no existe en castellano una traducción exacta. El término es alethéuo. Este término podría interpretarse como ser veraz, o decir la verdad, pero también podría interpretarse en términos de acción equivale a hacer la verdad, a obrar de acuerdo a la norma de la verdad”.

“En el contexto que San Pablo lo usa, tiene que ver con el crecimiento de la persona y de la comunidad, con el aporte de la persona a la comunidad. Se trata de hacer la verdad en el amor. San Pablo habla en términos religiosos, eclesiales, se refiere al crecimiento espiritual de los cristianos y de la comunidad cristiana y ese crecimiento requiere hacer la verdad, vivir en la verdad, practicarla en el amor. Pero vale también para la sociedad civil, en la que sólo la verdad y el amor pueden asegurar una convivencia sana, pacífica, que permita el crecimiento de todos”.

“Allí tenemos los elementos de una sana convivencia política. Tratar de hacer la verdad, de ser veraces en la acción y, de esa manera, hacer crecer a la comunidad promoviendo una auténtica amistad social”.

“Volviendo a la experiencia que he relatado al comienzo, concluyo: cuánto hay que hacer para cambiar este ambiente asfixiante de la política local. No se trata simplemente de convencernos de un modo superficial de que las cosas pueden ser de otra manera. Es evidente que tiene que haber gente que se arriesgue y que, en medio de la mentira generalizada, se atreva a decir y a vivir en la verdad. También en el ámbito político”.


lunes, 25 de junio de 2007

Casa Balear: Conferencias sobre Junípero Serra y Ramón Llull


La Casa Balear de Mar del Plata organizó dos conferencias sobre Juníper Serra y Ramon Llull



El profesor Cristian Rodríguez Iglesias disertó sobre Juníper Serra y Ramon Llull, en un ciclo de conferencias organizado por la Casa Balear de Mar del Plata, en el marco de las actividades del décimo aniversario de la entidad que promueve el Subcomité de Cultura, según informó la directiva de la entidad, Diana Silbano. El objetivo es difundir la historia y las raíces baleares. Se realizaron las charlas dentro del Ciclo de Extensión Cultural 2007 que se lleva a cabo en el auditorio de Los Gallegos Shopping de Mar del Plata.

El tema de la primera conferencia, realizada en mes de abril, fue ‘Fray Juníper Serra: Apóstol de California’. Se destacó que las dotes intelectuales, bondad y paciencia del balear produjeron sus frutos en su nativa Mallorca, en México y en los Estados Unidos. Juníper Serra nació en Petra (Mallorca) el 24 de noviembre de 1713. El religioso franciscano fue ordenado sacerdote y se doctoró en Teología en el año 1738. El destacado mallorquín fue uno de los pilares iniciales del desarrollo de la actual California.


Sus restos descansan en la Basílica de la Misión de San Carlos Borromeo, que él mismo fundó. En el año 1988, el Papa Juan Pablo II, lo beatificó. Actualmente, Juníper Serra está en proceso de canonización.

Por otra parte, en el mes de mayo tuvo lugar la segunda de las conferencias, sobre ‘Ramón Llull: Místico, poeta y filósofo’. Llull nació en Palma de Mallorca en el año 1232. Hasta cumplir los 32 años, cuando sintió la vocación religiosa, estuvo relacionado a los ambientes cortesanos, estaba casado y tenía dos hijos.


Después, se dedicó a convertir al cristianismo a los paganos por medio de la persuasión y la escritura de numerosos libros. Se cuenta con más de 250 obras de su autoría sobre filosofía, ciencia, educación, mística, gramática, y novelas en latín y catalán y algunas también en árabe. Murió en el año 1325 volviendo de un viaje a Túnez. Su cuerpo fue enterrado en la iglesia de Sant Francesc en Mallorca. 


viernes, 28 de abril de 2006

Discurso de despedida de Profesor de la UCA - Dr. Augusto Padilla


Notable discurso de un profesor de la UCA con motivo de su despedida
Dr. Augusto Padilla


Nos anima mucho este discurso del Dr. Padilla. Aún en medio de la enorme crisis a la que asistimos, muchos se atreven a la verdad: "La prudencia no está de ninguna manera reñida con el coraje: bien por el contrario, hay ocasiones en que lo exige imperiosamente. No ahorren palabras fuertes: pueden significar la mejor corrección fraterna".


* * *


Señor Director del Instituto.
Señor Coordinador de Estudios.
Señores Profesores.
Queridas familias y queridos ex alumnos:

Hoy es un día alegre para ustedes, ya próximos a recibirse. Y es día triste para mí, pues yo también me despido. Pero créanme que esa tristeza pronto se disipará. Porque ¿acaso no constituye el mejor de los premios para un profesor que se aleja ser elegido para pronunciar este discurso? Alguna huella se dejó entonces, y no todo fue en vano.

Quiero en este momento evocar a mis maestros: el Padre Julio Meinvielle, el Dr. Alberto Falcionelli, el Dr. Guido Soaje Ramos y el Dr. Rafael Gambra; a ese gran Rector que fue Monseñor Octavio Derisi y a ese gran Decano que fue Santiago Estrada. Vaya el recuerdo emocionado de Carlos Sacheri, que ofreció su vida por la buena causa. Que su memoria luminosa nos sirva para no defeccionar.

Y ahora, una lista de agradecimientos, que no es corta. En primer término a quienes me incorporaron a sus cátedras: los Doctores Bernardino Montejano, Juan Manuel y José María Medrano, auténticos ejemplos de generosa entrega a la altísima tarea de transmitir la Verdad. Su amistad y su consejo son marcas que llevo impresas en el alma. A mis directores Francisco Arias Pelerano y Enrique Aguilar, por su leal respeto a la libertad académica, que en mi caso, posibilitó que los alumnos supieran que también existe un pensamiento político incorrecto en grado sumo. Espero que esa libertad se conserve siempre. Al Dr. Ludovico Videla -otro ejemplo de universitario- por el apoyo brindado a mis investigaciones. A los profesores con los cuales forjé sólida amistad: el licenciado Víctor Tellería y el Licenciado Mauro Segret. Al Licenciado Marcelo Camusso, quien a pesar de los montones de papeles que inundan e inundarán su escritorio nunca dejó sin resolver el más mínimo problema. Que nunca pierda su imperturbable bonhomía. A mis compañeros en la cátedra: el Dr. Guillermo Heisinger, las licenciadas Inés Franck y Agostina Da Cunha y el licenciado Santiago Lacase. A las que están siempre atentas y diligentes en la trinchera de la Secretaría: las dos Martas, Alicia, Guadalupe y Sonia. Al preceptor honorario Avelino, ese recio asturiano, protector del buen estudiante y acicate del perezoso. ¿Cuántos millones de palabras habrá soportado su mostrador?. Y a mi familia, por su constante aliento y por las horas robadas. Que mis colegas del cuerpo docente encuentren en las suyas el mismo sostén que yo tuve.

Este cuerpo docente, que después de tanto tiempo de voluntariado casi heroico, merece cuanto antes, una paga que no suscite risa o lástima. Deben las autoridades tener presente que de otra forma, no se cumple con la justicia conmutativa. No sirve la consabida tarjetita de salutación anual. Los profesores son el núcleo vital de la Universidad. Pero tampoco alcanza con una remuneración acorde con la dignidad de su labor, sino importa que su voz y su voto cuenten en las decisiones que puedan afectarlos.

Al decir adiós a la casa que me albergó durante treinta y dos años, y con la única autoridad del largo servicio y la tranquilidad de conciencia de haberlo prestado honradamente, en la medida de mis fuerzas, manifiesto mi preocupación por el cambio que podría sobrevenir en nuestra Universidad cuya estructura tradicional sería sustituida por un modelo utilitario, donde los decanos fungirían como gerentes y la excelencia de los profesores calibrada, antes que nada, por el número de sus publicaciones. Estaríamos entonces sometidos al imperio de la quantofrenia, sobre cuyos peligros advertía el gran Sorokin. La Universidad no es una empresa cuyo propósito es la eficiencia, sino una comunidad de vida donde maestros y alumnos buscan la Verdad, a través del estudio y de la investigación, que lleven a la inteligencia a cumplir con su último fin: la contemplación, el gozo del saber por el saber mismo. En definitiva si una Universidad Católica no es la preparación terrenal para el encuentro personal con Jesucristo no es nada. Es que toda concepción utilitaria implica un proceso de secularización que apunta a destruir las bases espirituales de los distintos saberes. Parece ocioso recordar aquí que ese proceso ha sido denunciado repetidas veces por los Sumos Pontífices. Sería una necedad mirar para el costado, como si nada pasara.

Y para ustedes, queridos chicos y chicas, van mis últimos consejos. Que se les haga carne la importancia y la necesidad de la Política, en cuanto ciencia arquitectónica ordenada al Bien Común. No permitan que su posición venerable sea reducida a una mera técnica de adquisición y conservación del poder, a través de -permítanseme los neologismos- la opinología y la encuestología, terrenos de mercenarios inescrupulosos. Rechacen con energía al inmanentismo de la filosofía moderna, cuya pretensión es reemplazar el reino de Dios por el reino del hombre, que deviene en el reino de la nada. No caigan en el pecado ideológico, porque la Ideología es la antítesis misma del pensar. Pongan atención en el lenguaje y no se dejen arrear por la manipulación de las palabras. Sepan discriminar. Perdón, quizás convenga una corrección para no escandalizar a algún débil por el uso de un verbo que ahora tiene mala reputación: sepan distinguir. Consideren quiénes las emplean a las palabras y para qué. Procuren quitarles la máscara de oveja. Cultiven la prudencia, que no es componer, transar, quedar bien con tirios y troyanos valiéndose de medias tintas. La prudencia no está de ninguna manera reñida con el coraje: bien por el contrario, hay ocasiones en que lo exige imperiosamente. No ahorren palabras fuertes: pueden significar la mejor corrección fraterna. Combatan a los malvados. y cuídense de los tontos, porque son muchísimos y no cambian. Manténganse unidos. Recen y luchen por la Iglesia y por la Patria. Pongan la Caridad en acto. Empleen la cabeza y tengan mucha pasión. Pidan a Dios, como nuestro Tomás pedía: un corazón "noble para que ningún bajo deseo lo esclavice; un corazón valeroso para que ninguna dificultad lo quebrante; un corazón libre, para que ningún poder lo fuerce; y un corazón derecho para que ninguna mala intención lo pueda doblar". Y que la Madre del Amor Hermoso los acompañe por el resto del camino.


martes, 7 de febrero de 2006

Nihilismo y Despertar Religioso - Rodolfo Mendoza


Nihilismo y Despertar Religioso
Rodolfo Mendoza


La Sociedad Internacional Tomás de Aquino (SITA) Delegación Mar del Plata, invita a la presentación del libro "Nihilismo y Despertar Religioso" del Dr. Rodolfo Julio Mendoza, actual Presidente de SITA - Sección Argentina, que se realizará en el Aula Magna del CEDIER del Obispado de Mar del Plata.

Esperando contar con su presencia el día 17 de Febrero próximo, lo saludamos atte. en el Señor Jesús y su Santísima Madre.


Prof. Cristian Ulises Rodríguez Iglesias
Delegado Local Mar del Plata
SITA Argentina


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...